Puerto Rico — Junta de control imperialista

El 9 de mayo — En pocos días se espera que el Congreso de los Estados Unidos finalice lo que equivale a una estocada final a su territorio, Puerto Rico. Si alguien tenía alguna duda sobre la condición colonial de este archipiélago perteneciente – pero no parte de – EUA, esta legislación lo esclarecerá.

Llamada la HR 4900 o ‘PROMESA’ por su nombre en inglés “Puerto Rico Oversight, Management, and Economic Stability Act” (Ley de Fiscalización, Manejo y Estabilización Económica), esta propuesta en realidad será la agencia de cobro al servicio de los bonistas de Wall Street. Crearía una Junta llamada de Control Fiscal, JCF, para ese fin.

Aunque creada por republicanos, no implica que los demócratas estén totalmente contra este esfuerzo. Su inmovilidad y tímidas declaraciones en su contra los ponen en contubernio con este crimen. Mientras la Casa Blanca mira desde la distancia echándole toda la culpa al Congreso y esperando que éste, el cual responde a Wall Street, resuelva la crisis.

Con una deuda pública (e ilegítima) que supera los $72 miles de millones, y sin una economía propia y sustentable, el gobernador Alejandro García Padilla en varias ocasiones ha declarado que la deuda es impagable, y de hecho, el pasado 1 de mayo no se pudieron pagar los $420 millones ‘adeudados’ en esa fecha. Acción que se espera repetir el 1 de julio cuando vence otro pagaré por la cuantiosa suma de $2 mil millones.

Este impago que representa el más reciente capítulo del deterioro económico de PR, saca a relucir la preocupación de los bonistas que temen una reestructuración de la deuda que pueda mermar sus multimillonarias ganancias.

Criminales disposiciones

¿Qué disposiciones encierra esta ‘Promesa’? El 12 de abril, el Comité de Recursos Naturales del Congreso estadounidense emitió su informe de 121 páginas.

Con la habitual arrogancia imperialista los representantes Rob Bishop (R-UT), presidente del comité y Sean Duffy (R-WI), patrocinador del proyecto, emitieron una declaración que en parte dice: “Este paquete de reformas restaurará las barreras de protección de la libertad y el autogobierno en Puerto Rico. Responsabilizará a Puerto Rico de su deuda, descubrirá los estados financieros auditados, hará cumplir la responsabilidad fiscal y reducirá la burocracia que mantiene atada la economía de la isla. Proporcionará herramientas para redirigir a Puerto Rico de una vía de miseria hacia un camino de prosperidad, preservando la libertad y las oportunidades para la próxima generación”. (texto in inglés: tinyurl.com/zo5elhx )

Claro está que aquí no han contado a los miles de puertorriqueñas/os entre las edades de 20-40 años que han tenido que emigrar debido a la falta de empleos y salarios suficientes para mantener a una familia.

Entre sus puntos resaltan los siguiente. La JCF estaría compuesta por siete miembros nombrados por el presidente de los EUA y escogidos por los líderes de la Cámara de Representantes y del Senado más una persona designada por el gobernador de PR la cual no tendría derecho al voto.

Sus poderes – que hay que recordar que están dirigidos al pago de los bonistas – serían abarcadores y autónomos, sin tener que rendir cuentas al pueblo puertorriqueño ni regirse por sus leyes. Todas las disposiciones, regulaciones, presupuestos, préstamos, reestructuración, en fin, toda acción del gobierno de PR y cualquiera de sus instrumentos tendrá que ser aprobado y certificado por la JCF. Podrá determinar e imponer el presupuesto, incluso sobre cualquier presupuesto aprobado por el gobierno insular. Puede investigar y/o penalizar a cualquier persona. Puede congelar puestos de empleos y tendrá la potestad de que se requiera su aprobación para cualquier contrato que sea mayor de $100,000.00.

Todos los casos relacionados a la duda se verán solo a nivel de la corte federal y cualquier plan de reestructuración de la deuda deberá ser consistente con su Plan Fiscal y que sea para el “mejor beneficio de los acreedores”. (noticiasmicrojuris.files.wordpress.com)

Para “mejorar” las oportunidades de la próxima generación,” proponen reducir el salario mínimo de las y los trabajadores menores de 25 años de edad, de $7.25 a $4.25!

Otra disposición para de paso “ahorrarle algún dinerito” al gobierno estadounidense tiene que ver con Vieques. Luego de la valiente lucha del pueblo para sacar a la Marina de la isla-municipio de Vieques, el Departamento del Interior de EUA mantenía una parte del territorio donde éste tenía el deber de limpiar la enorme contaminación producto de 60 años de bombardeos. Algo que hasta ahora no ha realizado y que permanece como una demanda del pueblo viequense. ‘Promesa’ propone que se “ceda” esa zona al gobierno de PR pero con la salvedad de que, “el Secretario de la Defensa no podría ser demandado por parte del Gobierno de Puerto Rico, el Municipio de Vieques o de personas de clase alguna; ni se le podría reclamar indemnizaciones como resultado de emisiones de sustancias peligrosas o contaminantes como resultado de las operaciones de la Marina en dichos terrenos, salvo que la reclamación incluya una serie de exigencias dispuestas por la propia Ley en su Sección 1502.

“El HR 4900 dispone, además que se dejaría sin efecto el acuerdo de cooperación por parte del Secretario del Interior en tales Zonas de Conservación liberando de responsabilidad en la conservación de los terrenos al Departamento del Interior”. (tinyurl.com/gsnswv5)

Líderes comunitarios de Vieques, sin embargo, respondieron a esto con una declaración conjunta. “Queremos que se le devuelva al pueblo viequense los terrenos que ahora están en manos del Departamento del Interior Federal (DIF), pero exigimos la limpieza de todos los terrenos, incluyendo aquellos que están ahora bajo jurisdicción del DIF por parte de la Marina y/o cualquier otro ente responsable, según lo requiere el Comprehensive Enviromental Response, Compensation and Liability Act”. (tinyurl.com/jyu6uve)

Esta JCF ha despertado gran indignación en el movimiento progresista puertorriqueño.

El pueblo boricua necesita demostraciones de solidaridad del movimiento antiimperialista mundial y sobre todo desde los Estados Unidos para detener esta criminal iniciativa. ¡Digamos NO a la Junta de Control Fiscal! ¡Libertad para Puerto Rico!

El ataque frontal del imperialismo contra el movimiento y contra los sindicatos militantes y la lucha actual serán objeto del próximo artículo.