¡EUA, fuera de Siria!

Declaración del Partido Workers World- Mundo Obrero

El bombardeo estadounidense contra la nación soberana de Siria es una acción agresiva y criminal. Su justificación oficial – que el ejército sirio utilizó gases nerviosos contra la población – es una mentira similar a las utilizadas para justificar otras agresiones estadounidenses en el pasado.

Por ejemplo, en agosto de 1964, el falso incidente del Golfo de Tonkín fue utilizado para expandir la guerra en Vietnam hasta que murieron 3 millones de vietnamitas y 58.000 soldados estadounidenses – más tarde, la mentira fue expuesta por Los papeles del Pentágono.

En 2003, el falso pretexto de las armas iraquíes de destrucción masiva condujo a la destrucción de Irak, con millones de personas muertas y desplazadas — más tarde se admitió la falsedad.

En 2011, el gobierno de Obama utilizó acusaciones falsas de que el gobierno libio estaba a punto de matar a la población de Benghazi para justificar el bombardeo de Libia y el derrocamiento del gobierno, lo que provocó la caótica situación actual.

Sobre la agresión actual, el gobierno de Trump revirtió su posición del 3 de abril de que viviría con el gobierno de Assad. Ahora, el secretario de estado Rex Tillerson dijo el 6 de abril que no había “ningún papel” para el presidente sirio Bashar al-Assad y lanzó un ataque contra un aeródromo sirio el 7 de abril.

Esto siguió a la noticia de que una descarga de armas químicas en Idlib, Siria, el 4 de abril dejó decenas de personas muertas. Antes de que la polvareda se hubiera diseminado, los belicistas de Washington y sus aliados británicos y franceses – ambos antiguos poderes coloniales en esa región – culparon sin pruebas al gobierno sirio y a sus aliados rusos del ataque.

La retórica de los políticos imperialistas, de la prensa burguesa y de la gran variedad de fuerzas pro-guerra inmediatamente olía a otra invasión estadounidense y a una guerra más amplia.

Las insidiosas mentiras del imperio siempre se utilizan para dirigir los ataques coloniales contra las naciones oprimidas. Trump, el auto-proclamado aislacionista, se ha transformado ante nuestros ojos en el Clinton intervencionista.

La postura estadounidense apesta a hipocresía, dado que en el último mes los bombardeos dirigidos por Estados Unidos en Mosul, Irak y en Raqqa, Siria, han matado a 700 civiles, incluyendo a cientos de niñas/os, según informes de esos países.

Después de una tensa situación en 2013, Rusia negoció la eliminación de las armas químicas de Siria, un proceso supervisado por observadores internacionales. El estado sirio ya no tiene armas químicas. Sin embargo, los medios casi cuatro años después siguen repitiendo el argumento del Pentágono, como si esto nunca hubiera sucedido.

Los mensajes de Trump evolucionan … hacia la guerra

Los mensajes de la administración Trump sobre Siria fueron mixtos durante unos meses. Trump se concentró en culpar al gobierno de Obama de replegarse en 2013. Pero las acciones de la nueva administración hablan por sí mismas.

Con el grupo del Estado Islámico (EI) en sus últimas zancadas, quedó claro que el papel de EUA sobre el terreno en Siria evolucionaría. El 30 de marzo, Nikki Haley, el embajador de EUA en la ONU, dijo: “Nuestra prioridad ya no es sentarnos y concentrarnos en sacar a Assad”.

El 5 de abril, un día después del ataque con armas químicas de Idlib, Trump dijo: “Mi actitud hacia Siria y Assad ha cambiado mucho. … Ahora hablamos de un nivel completamente diferente”.

Quienes creyeron erróneamente que Trump sería anti-intervencionista, pueden encontrar este cambio chocante. Sin embargo, Washington nunca cambió sus objetivos en Siria, sólo su estrategia a corto plazo.

Cuando el gobierno de Estados Unidos no pudo liquidar directamente al estado sirio, la OTAN, incluida Turquía, Arabia Saudita y otras monarquías del Golfo, armaron a escuadrones de la muerte como Al Qaeda y el Estado Islámico. Estas fuerzas reaccionarias supervisaron la meta estadounidense de destruir la sociedad secular y pluralista de Siria con bombas.

Una vez que estas fuerzas de contra habían destruido bastante a Siria en 2014, los EUA las usaron como excusa para comenzar a bombardear a Siria. Los ataques aéreos liderados por EUA destruyeron en su mayor parte la infraestructura vital. A menudo, la coalición liderada por EUA golpeó a soldados sirios, allanando el camino para los avances de EI.

La persona en el podio puede cambiar, pero la clase dominante debe asegurar sus ganancias de una manera u otra para sobrevivir.

Siria está hoy en la línea del frente, defendiéndose contra un ataque imperialista masivo. Es el último estado árabe verdaderamente independiente.

¡Detengan la guerra! ¡Fuera EUA!

Es deber de quienes viven en el vientre de la bestia, en los Estados Unidos, exigir inequívocamente que las fuerzas imperialistas abandonen Siria. Tenemos que combatir la propaganda burguesa hasta que nuestras cuerdas vocales queden agotadas. Los mismos medios que justifican los linchamientos policiales de niñas/os negros en los Estados Unidos están utilizando la muerte de niñas/os sirios para justificar la guerra.

Las guerras contra Afganistán, Irak y Libia fueron todas genocidios coloniales construidos sobre mentiras. Siria no es diferente. Las ocupaciones de todos esos países continúan. La intervención en Afganistán es la guerra más larga en la historia de los EUA. Una ocupación estadounidense de Siria no sería diferente.

Debido a que Irán y Rusia no permitirán que Siria se convierta en un “estado fallido”, la “represalia” estadounidense promete hacer de esta guerra regional una guerra mundial. La liberación de las/os trabajadores y los pueblos oprimidos en los Estados Unidos depende de nuestra habilidad para unir nuestras luchas con las luchas de independencia de las naciones oprimidas.

Estados Unidos, Turquía, Arabia Saudita, Israel, OTAN, contras: ¡Fuera de Siria!