‘La elección de Trump está radicalizando a las masas’

LARRY HOLMES en la Conferencia Nacional del Partido Workers World-Mundo Obrero, Nov. 11-13

Larry Holmes

Larry Holmes

Quiero hablar sobre el panorama general en términos de lo que sucedió el martes 8 de noviembre, con la elección de Trump. Ese evento es importante para un partido como el nuestro, un partido revolucionario comunista en el centro del imperialismo mundial. Sí, el imperialismo estadounidense se está debilitando, pero sigue siendo el centro del imperialismo mundial.

Las/os socialistas, comunistas y revolucionarios que or­gani­zan aquí tienen una responsabilidad extra-especial de entender el carácter global de los acontecimientos.

Esta elección no fue sólo un evento nacional. Fue un evento global. Trump es ahora la nueva cara global del capitalismo.

La subida de Trump es parte de la implosión del establecimiento político capitalista, incluso en los grandes países imperialistas de Europa. Ese colapso está siendo impulsado por la nueva tecnología y la globalización que destruye empleos, salud y las vidas de más y más trabajadoras/es.

El problema político es con el Partido Demócrata y sus contrapartes en otros países – los partidos que se han llamado socialdemócratas. Se suponía que estos partidos representaban a las/os trabajadores, pero realmente nunca lo hicieron. Durante algún tiempo, han estado haciendo lo contrario, desechando cualquier pretensión de actuar en pro de las/os trabajadores.

Se han convertido en agentes de lo que algunas personas llaman neoliberalismo, cumpliendo con lo que el capitalismo necesita: imponer austeridad, llevar puestos de trabajo de un lugar a otro buscando mano de obra más barata, reducir empleos con la tecnología, atacando más y más a la clase trabajadora. Quitando viviendas, cuidado médico, todo.

Debido a esto, sectores de la clase trabajadora están abandonando a demócratas y socialdemócratas, y se convierten en alimento para demagogos derechistas, racistas y neofascistas en todo el mundo.

Las/os trabajadores están siendo literalmente entregados a neofascistas como Donald Trump. Pero no tiene por qué ser así, y tenemos pruebas de eso a principios de este año.

Durante las elecciones primarias de marzo, las/os trabajadores en Michigan y Wisconsin votaron por Bernie Sanders, quien estaba tratando de salvar al Partido Demócrata. En los Estados Unidos no se suele ver a un candidato presidencial que se llame socialista. El hecho es que muchas/os de las/os trabajadores que votaron por Trump hace unos días, votaron por Bernie Sanders hace unos meses.

Muchas/os trabajadores, blancos y negros, no salieron para salvar al Partido Demócrata. Dijeron que las cosas están muy mal. Dijeron: “Aquí en Flint, ni siquiera tenemos agua potable. ¿Por qué debería votar por los demócratas? Obama vino aquí y tomó un vaso de agua, y le dijo a todo el mundo que estaba bien”.

Ellas/os miraron a su alrededor y dijeron: ¿Qué? ¿No hay más problemas?

¡No vamos a tener a nuestra clase dividida!

Camaradas y amigos, quiero hablarles como comunista, porque se supone que los comunistas conozcamos los problemas de la clase obrera. Se supone que tengamos una comprensión profunda – la comprensión más profunda de cualquier persona. Sólo de esta manera podemos tener algunas respuestas y proporcionar algún liderazgo.

No debemos permitir que racistas y fascistas se lleven a ningún sector de nuestra clase. Debemos luchar contra esto y detenerlo. ¡No vamos a tener nuestra clase dividida!

Primero y ante todo, este desarrollo es un tema de clase. Para mantener a nuestra clase unida, tenemos que revisar quién está en nuestra clase. No sólo son trabajadores blancos retrógrados quienes rechazan personas que sabemos son parte de la clase obrera. Incluso sindicalistas progresistas también pueden tener ideas obsoletas sobre quién es parte de la clase obrera. Pueden no darse cuenta que la clase obrera está cambiando, creciendo, y tiene nuevos sectores.

Monica Moorhead dijo que el movimiento Las Vidas Negras Importan es un movimiento de la clase obrera. Los patronos declaran la guerra contra la gente negra y marrón de todas los edades, especialmente contra las/os jóvenes, porque en esta fase de decadencia capitalista, el capitalismo no tiene trabajos para ellas/os. Son prescindibles. Así que los patronos los mandan al complejo industrial penitenciario y a veces hasta hacen que la policía les mate.

Las Vidas Negras Importan es un tema de clase. Todas/os los que luchan por la clase obrera deben integrarse a las demostraciones contra el terror policial.

Standing Rock es un tema de clase obrera. Estas/os son hermanas y hermanos indígenas oprimidos que luchan por su tierra. Este es un asunto de la clase obrera antiimperialista. Luchar por los derechos de las/os prisioneros es un tema de clase. ¿Porque? Porque las/os prisioneros son trabajadores. Debería haber más apoyo para sus huelgas.

Nuestros hermanas y hermanos migrantes, ya sea de México o Paquistán, África o de algún lugar del Medio Oriente, no importa el idioma que hablen, son parte de nuestra clase. No son enemigos, ni competidores. No están tomando puestos de trabajo. Ya estén en París o Londres, Carolina del Norte, Tejas o Nueva York, no hay fronteras en la lucha de la clase obrera.

Nuestro partido necesita explicar que las mujeres, lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, y las personas de género no conformes, son parte de la clase obrera.

Aquellos izquierdistas que descartan esto como “política de identidad” – yo los cuestiono como Marxistas y revolucionarios. La lucha LGBTQ es una lucha histórica de vida o muerte. Las filas de quienes están en la vanguardia están creciendo de manera que ninguna/o de nosotros ha visto jamás. Aquellas/os de nosotros de cierta edad estamos contentos de haber vivido tiempo suficiente para ver gente de la comunidad LGBTQ emergiendo de las sombras y avanzando.

¿En que se basa la lucha LGBTQ? Es parte de la lucha contra el patriarcado. ¿Qué es patriarcado? Un pilar de la dominación de clase. ¿De cual clase? La clase capitalista. Romper ese pilar en un acto para las/os trabajadores, para la revolución.

Nuestra clase es una clase global.

Quizás más importante es que tenemos que profundizar el entendimiento de que somos una clase global. No tenemos fronteras. La elección de Trump ha envalentonado a racistas y neofascistas en toda Europa. La elección de Trump es un desarrollo global contra las/os trabajadores.

Tenemos que desarrollar la comprensión de que nuestra clase es una clase global. Quizás el Partido Workers World –Mundo Obrero— con un nombre perfecto para nuestra clase global — podría lanzar un campaña “Trabajadoras/es del mundo uníos”.

Podíamos tener eventos y protestas para resaltar diferentes secciones de nuestra clase – quizás, a veces trabajadoras/es migrantes, otras para trabajadoras/es LBGTQ, o trabajadoras/es de comida rápida. Explicaríamos cómo tenemos que dejar de mirarnos sólo como ciudadanos de este o aquel país. Diríamos: “No te quedes tan atrapada/o que olvidas que nuestra clase es una clase global”.

Tenemos que organizar en una base global, porque así es como el capitalismo enfrenta a las/os trabajadores entre sí. Tan mal como ha ido hasta ahora, vamos experimentar más de esto. Tenemos que luchar.

Tenemos que encontrar nuevas maneras de practicar el internacionalismo. Por ejemplo, en 2014 las/os trabajadores de comida rápida de McDonald’s intentaron una huelga global en más de 30 países. No eran millones de trabajadoras/es, y no cerraron todos los McDonald’s. Pero fue una acción global simultánea. Ahora algunos activistas están pidiendo una huelga general el 20 de enero en los EUA, el día de la inauguración de Trump. Y algunos quieren que sea global.

Hoy en día es más práctico tener una huelga general que hace algún tiempo. Sí, la tecnología ha atomizado a la clase obrera porque los patronos necesitan menos trabajadoras/es para producir cosas. Ahora la mayoría de las/os trabajadores no se queda en ningún trabajo por mucho tiempo, sino que están en lo que se llama trabajo precario.

Pero debido a las nuevas tecnologías, las/os trabajadores son capaces de comunicarse entre sí de forma instantánea y global. Por lo tanto, son capaces de organizarse a nivel local, nacional, regional y mundial.

Necesitamos tener un nuevo modelo para una huelga general. No puede ser simplemente dejar el lugar de trabajo, aunque eso es importante para una huelga. Pero ¿qué pasa con más y más trabajadoras/es de nuestra clase que no tienen trabajo, no están en un sindicato o realizan un trabajo temporal? Tienen que tener una manera de participar.

Mientras tanto, miles de personas en su mayoría jóvenes, de diferentes nacionalidades, están sacudiendo las calles y ciudades de todo el país. Han hecho una gran contribución en estos pocos días después del “triunfo de Trump”. La burguesía está preocupada.

La clase capitalista tuvo una contra-demostración. ¿Sabe qué fue? Fue Obama reuniéndose con Trump, y Clinton haciendo una declaración agradable. Esa es la unión de los imperialistas. Ayer, Trump era un monstruo, un racista, un misógino. Hoy es “nuestro presidente”, y los imperialistas dicen: “Debemos darle una oportunidad”.

¡Pero nosotras/os no le daremos una oportunidad! Vamos a construir esa masiva protesta contra inaugural el 20 de enero. Vamos a encontrar una manera, con aliados, de formar comités de defensa para que nuestros hermanos y hermanas musulmanes, nuestros hermanos y hermanas inmigrantes, nuestras hermanas y hermanos LGBTQ no tengan que vivir con miedo.

La elección de Trump es un gran problema. Nuestro principal trabajo ahora es defender a los sectores de nuestra clase y nuestra comunidad que están siendo atacados. Pero a veces podemos convertir una reacción como ésta en una oportunidad para conquistar logros revolucionarios.

Que se sepa que el Partido Workers World-Mundo Obrero está dispuesto a trabajar con cualquier fuerza honesta en un frente unido contra el fascismo y por el socialismo. Estamos completamente abiertos a hacer lo que se necesita hacer. No es tiempo para el sectarismo. Este no es el momento para decir “Oh, esta es mi organización”. Lo entendemos. Estamos tratando de construir nuestra organización también.

Pero tenemos que pensar más grande y más audazmente. Estamos preparadas/os para hacer lo que sea necesario. Derrotemos esto. Trump ha comenzado algo. Nosotras/os vamos a terminarlo.

Queremos convertir este problemático desarrollo político en una revolución por el socialismo.

(WW photo: Brenda Ryan)