Encubrimiento Ayotzinapa

EDITORIAL

La desgarradora noticia sobre México notificada en los medios estadounidenses está escrita con un tono apropiado de conmoción y horror. Un equipo internacional especial de investigación asignado para descubrir qué sucedió con los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, ha informado que su investigación fue detenida tanto por las autoridades locales como por las nacionales.

La información sobre el asalto asesino de los estudiantes por la policía – simplemente porque intentaron apropiarse de autobuses locales para asistir a un evento, algo que se había convertido en una “travesura” anual – fue ocultada en todos los niveles, dice el equipo. A pesar del encubrimiento, algunos cuerpos han sido recobrados, y su mutilación es tremendamente enfermiza, revelando una brutalidad sádica que adormece la mente.

Pero, ¿qué es lo que queda fuera de todos estos reportajes en este país? Los mismos hechos básicos que se dejan de decir cuando se trata de la desesperada emigración en masa que ha estado sucediendo desde hace años desde México y Centroamérica.

El acuerdo comercial impuesto a México por el capital estadounidense, el llamado TLCAN, ha arruinado a los pequeños agricultores que solían ser capaces de sobrevivir con lo que podían cultivar. Ellos no podían competir con la agroindustria de EUA que ha asumido el control del mercado y de la tierra. La resultante pobreza extrema alimentó el tráfico de drogas y la violencia que engendra. El Estado mismo se convirtió en parte del instrumento de “protección” de lo que llama ilegal, pero del cual se alimenta. Los clientes de las drogas están, por supuesto, mayormente en los Estados Unidos.

La investigación sobre Ayotzinapa por el pueblo no puede dejar de lado los monstruosos crímenes del imperialismo estadounidense hacia el pueblo mexicano.