Europa sacudida por la resistencia de los/as trabajadores/as

Millones de personas se fueron a la huelga el 14 de noviembre y cientos de miles más se lanzaron a las calles en una huelga general coordinada sin precedente contra las medidas de austeridad que golpean a la clase pobre y trabajadora de Europa. Hubo protestas en 23 países, coordinadas por la Confederación Europea de Sindicatos.

Portugal quedó completamente paralizado, ya que más del 85 por ciento de los/as trabajadores/as participaron en la huelga general.

Mientras las protestas se propagaban en Europa, se celebraba una vigilia en la casa de Agaia Egaña, una madre de 53 años de edad que se había suicidado saltando desde el balcón de su casa en Barakaldo cuando los alguaciles se acercaban para desalojarla. Barakaldo es un municipio en la norteña ciudad de Bilbao, en el País Vasco del estado español.

Ha habido unos 400.000 embargos de viviendas en España desde que comenzó la crisis inmobiliaria en 2008. Otro millón de viviendas vacías yacen abandonadas.

Los/as manifestantes que rodeaban el edificio del parlamento de España se enfrentaron a la policía y denunciaban la política del gobierno del primer ministro Mariano Rajoy, que impone medidas de austeridad para que los/as trabajadores/as paguen por el enorme déficit público.

Sus pancartas decían: “¡Vete Mariano, vete a tu casa!” “¿Crisis? ¡Robo!” y “¡España, desahuciada!” La última consigna se refiere al aumento en suicidios producto de los desalojos de dueños/as de casa. “¡Nosotros tenemos la solución, enviemos a los banqueros a la cárcel!” gritaban los/as manifestantes en un mar de banderines de las principales federaciones sindicales, las CC.OO. y la UGT, que convocaron a la segunda huelga general de este año con el apoyo de todos los sindicatos y organizaciones de izquierda. (Channel News Asia, 14 de nov.)

Miles de trabajadores/as y estudiantes se reunieron en los centros de ciudades y pueblos de toda Italia como parte de una huelga general de cuatro horas. En Turín, los/as estudiantes ocuparon la estación central del tren, atacaron la estación de policía y ocuparon las oficinas del gobierno local.

En Roma hubo una “guerra de guerrillas” entre la policía y los/as manifestantes cuando los/as estudiantes hicieron escudos y barricadas contra las líneas policiales.

En Nápoles, los/as manifestantes se acostaron en las pistas de la estación central del tren y los/as trabajadores/as del transporte del Metro se salieron de sus puestos de trabajo, paralizando así a la ciudad.

En Grecia, los sindicatos realizaron un paro de tres horas comenzando al mediodía. Unos/as 10.000 marcharon hacia el parlamento en el centro de Atenas. Un enérgico contingente incluía a los/as trabajadores/as que han estado ocupando el senado principal en la Universidad de Atenas.

Los/as trabajadores de los gobiernos locales protestaron y ocuparon algunos ayuntamientos, mientras que miles más convocaban a reuniones y manifestaciones cerca de sus lugares de trabajo.

Se confirma recesión doble

Hasta los países más ricos de la zona euro fueron testigos de manifestaciones, incluyendo 130 en Francia y algunas en Bélgica, Alemania, Austria y Bretaña. Hubo protestas en seis países de Europa oriental.

El día siguiente trajo una confirmación “oficial” de que la eurozona se encuentra en una grave recesión de “doble inmersión”. Los rígidos programas de austeridad destinados a exprimir más a la clase obrera para ayudar a los bancos habían desacelerado la economía.

Aunque los/as trabajadores/as del sur de Europa han cargado con la peor parte de la crisis, las últimas cifras muestran que el “acaudalado” reino de los Países Bajos había sufrido una de las bajas más pronunciadas en su producción económica.

“Estas cifras muestran que estamos … viendo una creciente crisis social en la que la austeridad severa, el aumento en los impuestos y el desempleo creciente están causando que Europa se arrodille”, dice el economista Marc Touati, presidente de la consultora financiera ­ACEDEFI”. (Time Magazine, 16 de nov.)

“Ahora estamos entrando en una recesión de doble caída que es totalmente auto creada”, dijo Paul De Grauwe, economista de la Escuela de Economía de Londres. “Es el resultado de una austeridad excesiva en los países del sur y de falta de voluntad … para hacer algo más”. (The Economic Times, 16 de nov.)

Como una primera señal de que algunos sectores de las clases dominantes de Europa estaban preocupados por la resistencia, algunos bancos españoles firmaron una moratoria de dos años sobre las ejecuciones hipotecarias. Ahora corresponde a las masas de personas en Europa y en todo el mundo el convertir esas retiradas tácticas de la clase dominante, en una derrota a gran escala.