Mineros sudafricanos continúan acciones sindicales

La militancia laboral continúa en la República de Sudáfrica, la cual tiene la clase obrera industrial más grande del continente. Unos 20.000 mineros han participado en un intenso enfrentamiento con sus patronos, exigiendo aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo. Los trabajadores están representados por el Sindicato Nacional de Mineros, (NUM por sus siglas en inglés), la organización sindical más grande en el Congreso de Sindicatos Sudafricanos, COSATU (siglas en inglés).

Las negociaciones entre el NUM y las empresas mineras del carbón, que incluyen a la Anglo American y la Glencore Xstrata, continuaron el 30 de septiembre. Las ofertas de un aumento salarial entre el 7 y 11 por ciento fueron diseñadas para evitar una huelga. Estos incrementos salariales están por encima de la tasa de inflación, ahora en un 6,4 por ciento.

El NUM había exigido un aumento salarial del 15 por ciento para los trabajadores veteranos y 60 por ciento para los trabajadores principiantes. Una huelga habría impactado la industria energética del país al igual que el abastecimiento de carbón a Europa y Asia. Eskom, la compañía sudafricana de energía, se basa en la producción de carbón para el 85 por ciento de su fuente de energía. En total, el país produce 68,3 millones de toneladas de carbón para la exportación a través de la Terminal de Carbón de Richards Bay.

Sudáfrica es el quinto productor mayor de carbón a nivel mundial. Este sector junto al oro, el platino y el mineral de hierro, constituye la mayor parte del producto interno bruto del país.

AMCU sale en huelga

En el área de Rustenburg, la Asociación de Mineros y la Unión de Construcción, AMCU (siglas en inglés), llevó a los trabajadores a una huelga que comenzó el 27 de septiembre. La AMCU ha alcanzado un estatus de mayoría entre los mineros de la zona y se ha convertido en la representante principal de los trabajadores superando al NUM.

La rivalidad entre el NUM y la AMCU ha sido fuente de disputa en la provincia del noroeste. El liderazgo de la AMCU rechazó el incremento salarial del 8 por ciento ganado por el NUM en las áreas de explotación minera en otras regiones del país y comenzó una huelga separadamente.

Una cuestión importante en la huelga de Rustenburg es el anuncio hecho por la administración de que 3.300 empleos se perderían en esta región en las minas de la Anglo American Platinum (Amplats). Desde principios del 2013, los patronos de la mina han amenazado con recortes que inicialmente hubieran involucrado a más de 14.000 empleados.

Por las amenazas de huelgas y más disturbios, los planes de reducción del personal de la compañía fueron reducidos a números más bajos. No obstante, la amenaza de despidos ha sido una importante fuente de tensión para los miembros tanto de la AMCU como el NUM.

El director ejecutivo de Amplats, Chris Griffith, dijo en una declaración el 27 de septiembre que la firma seguiría participando en negociaciones con la AMCU. Luego renovó las amenazas de reducir el número de trabajadores al afirmar que la corporación no podría pagar sus reclamos: “Hemos dicho anteriormente que la empresa está bajo una tremenda presión económica. Las huelgas y los paros laborales resultarán en más pérdidas que entorpecen los planes para la futura sostenibilidad y además amenazan el futuro de nuestros 45.000 empleados”. (bdlive.com.za)

Acuerdo negociado con los trabajadores lesionados

En una decisión legal sin precedente, 23 mineros de Sudáfrica y del vecino Lesotho han ganado un acuerdo contra la Anglo American por lesiones y enfermedades ocurridas en el trabajo. La cantidad del acuerdo no ha sido revelada y la compañía no fue obligada a admitir su culpabilidad.

Este fue el primer acuerdo de ese tipo de compensación en Sudáfrica. El acuerdo podría abrir el camino para indemnizaciones por miles de otros mineros que contrajeron enfermedades pulmonares mientras trabajaban para la Anglo American.

Estos demandantes estuvieron representados por el abogado Richard Meeran de la firma Leigh Day en Londres, la cual llevó a la corte el caso inicial en 2004. La mayoría de los daños eran derivados por las condiciones de la época del apartheid que prevalecían en las minas. Desde la caída del apartheid y el ascenso al poder del Congreso Nacional Africano, muchos dicen que las condiciones han mejorado en la industria minera.

“En un sentido técnico y jurídico, actualmente es el primer acuerdo de este tipo en Sudáfrica”, dijo Meeran. “Después de este acuerdo uno tendría que preguntarse por qué Anglo y otras empresas contestarían otros casos semejantes — esto desafiaría la lógica”. (Christian Science Monitor, 27 de septiembre)

Se necesita el socialismo en Sudáfrica

Estos acontecimientos en Sudáfrica muestran la necesidad de continuar la revolución democrática nacional en la dirección hacia el socialismo. Como las minas son propiedad privada, los propietarios de minas en el sector del oro han podido cerrar las instalaciones y reducir su fuerza laboral.

La Anglo American, que fue formada en Sudáfrica en 1917 bajo el colonialismo, trasladó su sede a Londres en 1999, a sólo cinco años después de que el Congreso Nacional Africano llegara al poder. La corporación vendió sus intereses mineros de oro sudafricano a otros capitalistas, aunque todavía tiene intereses importantes en los sectores de platino, mineral de hierro y carbón térmico.

Bajo el socialismo, las compañías mineras y sus instalaciones podrían ser nacionalizadas por el gobierno y distribuidas a los trabajadores para su gestión integral y su operación. Como los capitalistas siguen sus acciones depredadoras con el objetivo de maximizar las ganancias y des empoderar a los trabajadores, el control obrero de las minas y otros medios de producción en Sudáfrica se convertiría en la única solución para conservar puestos de trabajo y mejorar las condiciones de trabajo.