Jubilados/as de Detroit luchan contra robo de pensiones

Por La Oficina de Redacción WW/MO de Detroit

El 19 de agosto, la concurrencia más grande hasta la fecha protestó el procedimiento de quiebra de Detroit. Más de 200 jubilados/as y sus simpatizantes protestaron por horas fuera del edificio de la Corte Federal mientras adentro se presentaban mociones al juez federal de quiebras Steven Rhodes.

El Sindicato de Empleados Federales, Estatales, de Condados y Municipalidades (AFSCME), Seccional 25, convocó la manifestación y el grupo de bases Comité Alto al Robo de Nuestras Pensiones, (STOPC  por las siglas en inglés), le dio un fuerte apoyo. Los/as jubilados/as, algunos/as en sillas de ruedas o con andadores o bastones — representaban a ex conductores/as de autobuses, trabajadores/as de oficina, policías, empleados/as del Departamento del Agua y otras posiciones.

Las pancartas y consignas exigían, “Manos fuera de nuestras pensiones. ¡Qué paguen los bancos”! y ¡”Detengan el servicio de la deuda a los bancos que destruyeron a Detroit”! Estaba claro para todos/as que la quiebra fue diseñada para pagar a los bancos destruyendo las pensiones, los trabajos y los servicios municipales. Una pancarta gigante leía, ¡”Cancele la deuda de Detroit — los bancos nos deben”!

El 16 de agosto, el abogado Jerome Goldberg presentó una objeción —en nombre de David Sole, un organizador de STOPC— a la moción de la ciudad de Detroit que eximiría a gran parte de la deuda de Detroit del escrutinio del Juez de Quiebra. El gerente de emergencia Kevyn Orr había entrado en un “Acuerdo de Abstención” con algunos bancos grandes el 15 de julio.

La objeción dice: “los Swaps de tasa de interés  sobre certificados de obligación por pensiones asumidos por la ciudad de Detroit con UBS y  SBS/Bank of America, constituyen un drenaje de cientos de millones de dólares a los bancos del presupuesto de la ciudad con nada positivo a cambio para la ciudad. Básicamente, los swaps de tipos de interés obligan a la ciudad de Detroit a pagar intereses del 6,323% por $800 millones en bonos a UBS y Bank of America, cuando la tasa real de los bonos es solamente 0,6056%.”

La protesta continúa: “los bancos, que presentan este ‘acuerdo’ como uno que beneficia a la ciudad, se embolsaron la diferencia entre el interés pagado a ellos y la tasa de interés real de los bonos como beneficio neto, que asciende a por lo menos $45,1 millones al año [dice]…la declaración de Orr del 12 de mayo de 2013, en el Informe Financiero y Operativo, o $160 millones desde el año 2009”.

Sole admite que no existe ahora ninguna prueba de fraude o acciones incorrectas, pero le dice al juez: “debe ser observado que recientemente ejecutivos de la división de bonos de UBS  fueron condenados a penas de cárcel por sus actividades en relación con el mercado de bonos municipales. Un ex ejecutivo del Bank of America también fue acusado de participar en una conspiración para defraudar inversiones en bonos municipales.

“Ambos [BOA] y UBS han sido implicados en el escándalo de la Libor, que potencialmente afecta a las cantidades de la ciudad de Detroit que en realidad deberían haber estado pagando sobre los bonos y los swaps, así como el ‘ISDA fijo’ que potencialmente afecta a los cálculos de los costos de terminación asociados con los swaps. … [Ambos] [BOA] y UBS, según lo documentado en innumerables demandas y juicios de consentimiento con el gobierno federal y gobiernos estatales incluyendo Michigan, fueron grandes prestamistas de hipotecas de alto riesgo y participantes en la actividad ilícita de hipoteca que precipitó un virtual colapso financiero en 2008, y que especialmente implicó ciudades con grandes poblaciones afroamericanas como Detroit”.

Además, “la crisis financiera que precipitó esta quiebra de capítulo 9 [principalmente] fue el resultado de los efectos de préstamos abusivos de los bancos contra los/as residentes de Detroit, que dio lugar a decenas de miles de ejecuciones hipotecarias,… un descenso masivo de la población y una estrepitosa caída en los valores de propiedad”.

En un intento más por exponer la criminalidad de los grandes bancos, los/as jubilados/as de STOPC pidieron al senador Carl Levin de Michigan que ayudara para obtener la intervención de la Securities and Exchange Commission para que intervenga en el procedimiento de bancarrota de Detroit. La Ley de Bancarrota otorga autoridad a la SEC para que aparezca en cualquier quiebra. El Sub-Comité de Investigaciones del Senado de Levin publicó el informe Levin-Coburn el 13 de abril de 2011, que fue un ataque mordaz sobre los bancos por sus acciones criminales.

El 20 de agosto, el síndico del tribunal de quiebras revisó las aplicaciones de 100 jubilados/as para participar en un “Comité de Jubilados” autorizado por el tribunal para representar a más de 20.000 jubilados/as en estos procedimientos. Esto elimina aún más los derechos democráticos de la gente de Michigan. El Gerente de Emergencia se impuso inmediatamente después de que los/as votantes anularan una Ley de Gerencia de Emergencia en las elecciones de noviembre. Ahora, un grupo de jubilados/as escogidos por el síndico, se enfrentará a los bancos y a la corte, que les pondrá presión para ceder las pensiones duramente ganadas por los/as trabajadores/as.

STOPC ha pedido al “Comité de Jubilados”  que convoque asambleas masivas de jubilados/as regularmente para informarles de la evolución y las maniobras legales y permitirles examinar todas las propuestas y dejarle saber al “Comité de Jubilados” de sus deseos.

La convocatoria nacional de la Coalición Moratoria Ahora de Detroit invita a las víctimas de todos los bancos a Detroit el 5 y 6 de octubre para una Asamblea Internacional Popular Contra los Bancos y Contra la Austeridad. Una reunión de planificación el 14 de agosto atrajo a 50 grupos e individuos. Los/as organizadores/as dicen que el ataque contra Detroit —y especialmente sobre las pensiones de los/as trabajadores/as — es un caso de prueba y si tiene éxito, se extenderá por todo el país. (moratorium-mi.org)