Venezolanos reafirman la revolución: ‘Chávez no se va’

¡Chávez ganó! ¡El pueblo venezolano ganó! ¡América Latina y el socialismo ganaron! Estas consignas capturan el sentimiento mundial expresado cuando el Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) anunció la victoria de Hugo Chávez justo después de las 10 p.m. el 7 de octubre.

Con casi todos los votos contabilizados al día siguiente, Chávez ganó con 55.1 por ciento o más de 8 millones de votos. El candidato opositor apoyado por los EE.UU., Henrique Capriles Radonski, obtuvo 44.2 por ciento o alrededor de 6.5 millones de votos. Los otros cuatro candidatos, dos hombres y dos mujeres, sumaron juntos menos del 1 por ciento.

No ha habido elecciones anteriores en Venezuela que hayan despertado similar interés y compromiso en Venezuela y en el mundo. Una cifra récord de más del 80 por ciento de las personas elegibles para votar lo hizo, en comparación con 75 por ciento en 2006 y 70 por ciento en 2004 (vtv.gob.ve). Fuerzas progresistas de todo el mundo enviaron mensajes o han organizado marchas de solidaridad con la Revolución Bolivariana de Chávez.

En la capital Caracas, el pueblo empezó a celebrar apenas iniciado el día de las votaciones, confiado en que Chávez triunfaría. Después del anuncio del CNE, miles convergieron en el Palacio Presidencial de Miraflores para una enorme y alegre celebración masiva y para escuchar el discurso de victoria de Chávez. Cerca de la medianoche, Chávez apareció en el balcón y cantó el himno nacional “Gloria al Bravo Pueblo” junto con la muchedumbre.

El presidente felicitó a los/as que votaron por él y también a los/as que lo hicieron en su contra por “no haber caído en los planes desestabilizadores”. Con esto se refería a los reportes de semanas atrás que indicaban que la oposición planeaba iniciar protestas alegando un fraude electoral. Organizaciones no gubernamentales extranjeras, en particular las de los EE.UU. como la Agencia Internacional para el Desarrollo de los EE.UU. (USAID por sus siglas en inglés), Freedom House, etc. respaldarían dichas alegaciones falsas.

Revolución Bolivariana vs. Imperialismo

 

Todo mundo conoce a Chávez, no tanto a Capriles. Durante el golpe de estado de abril de 2002 contra Chávez, Capriles era alcalde de la Municipalidad de Miranda y lideró un ataque contra la Embajada Cubana en Caracas. Este acto contrarrevolucionario lo llevó a pasar 119 días en prisión.

En 2008, se convierte en gobernador del Estado Miranda. Al año siguiente fue acusado de fraude y corrupción. En febrero de 2012, se convierte en el único candidato de la oposición. Tiene fuertes conexiones con el sector empresarial. Todo el imperialismo mundial, especialmente Washington, lo apoyó.

De este modo la elección no enfrentaba únicamente a dos individuos, Chávez Frías versus Capriles Radonski, sino también independencia y soberanía versus imperialismo, la Revolución Bolivariana versus la contrarrevolución neocolonialista.

Para los pueblos en América Latina y en el Caribe, lo que estaba en juego era el futuro de la integración de la región, la cual ha sido promovida por la Revolución Bolivariana. Era el futuro de organizaciones regionales — ALBA, CELAC, UNASUR, El Banco del Sur — y la cooperación entre países y pueblos para sacar a las masas de la pobreza. En juego estaba el camino a la liberación verdadera del imperialismo y a la construcción socialista de la sociedad, que millones en la región buscan.

Durante una entrevista con Telesur después de votar, Chávez dijo, “ya no depende de un hombre, la independencia, la respuesta del ALCA, el neoliberalismo eso es lo q está en juego. En 13 años, ha habido 14 elecciones y solo hemos perdido un referéndum (para una reforma a la constitución). [En Venezuela] la gente ha tomado el poder; ahora pertenece a su dueño, el pueblo.”

El discurso de Capriles durante las elecciones fue confeccionado demagógicamente para apelar a las masas de gente pobre, con el mensaje de que mejoraría los programas ya establecidos por Chávez. La verdad es que él las destruiría, o trataría de hacerlo.

Millones de venezolanos entendieron esto y votaron por Chávez para defender las Misiones — los numerosos programas que han mejorado la salud, educación y la situación de vivienda para la mayoría del pueblo — financiados con los ingresos de la industria petrolera. Votaron para defender una revolución que ha aumentado el apoyo al arte y a la cultura; extendido los derechos de las mujeres, niños y ancianos; y aumentado la participación de los más excluidos de la sociedad: los pueblos nativos y afrovenezolano. Ellos/as votaron por Chávez para defender la democracia participativa en vez de la democracia “representativa” burguesa practicada en los Estados Unidos. Ellos/as defendieron pues, una revolución que en un período corto ha erradicado el analfabetismo, reducido la pobreza, construido infraestructura, iniciado nacionalizaciones y aumentado la producción de alimentos.

Lo que todavía está en juego en Venezuela

 

Y sin embargo, un logro crucial está en juego también. La revolución empezó con reformas muy progresistas. Su mayor logro fue una nueva constitución que el mismo pueblo creó.

Ahora, esta revolución se ha desarrollado con el objetivo de construir una sociedad basada en el socialismo. Esta es una respuesta a la proclamación del historiador Francis Fukuyama en los 90, de que el desmantelamiento de la Unión Soviética y Europa del Este significaba “el fin de la historia”, lo cual fue reproducido por el Consenso de Washington. Ahora la pequeña Venezuela se atreve a declarar el socialismo como objetivo de la revolución, iniciando una “reacción en cadena” a lo largo de América Latina y el Caribe. Ahora Cuba no está sola.

Sin embargo, sin desmantelar y reprimir el viejo y violento estado capitalista y reemplazarlo con un nuevo poder armado que pueda dar un nuevo inicio al desarrollo socialista (y protegerlo), el camino a la liberación final de la opresión capitalista e imperialista es precario.

Debe llevarse a cabo mucha educación política con las masas para establecer y apoyar los cambios necesarios. Esta es la etapa actual de la Revolución Bolivariana. Por eso es que los elementos más avanzados dentro de la Revolución han trabajado arduamente en esta elección, para mantener las conquistas e impulsar la profundización de la Revolución en dirección al socialismo.

Defendieron las nacionalizaciones y todas las operaciones necesarias para transferir el poder al pueblo, a la clase trabajadora, lejos de la burguesía nacional y de los intereses financieros y corporativos transnacionales.

Las fuerzas revolucionarias de Venezuela

 

Todas las fuerzas pro-revolucionarias “Chavistas” y partidos se unieron en un Polo Patriótico, junto con otras 35,000 organizaciones civiles y sociales, para organizarse y movilizar el voto por Chávez. Esto incluyó los principales partidos de izquierda, el nuevo Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) — el partido en el que milita Chávez — y el Partido Comunista de Venezuela (PCV), este último con más de 70 años de lucha. Estos y otros 10 partidos hicieron campaña a favor de Chávez, cada uno con su propia papeleta, con su propia línea.

El PCV hizo campaña en muchas regiones y obtuvo casi medio millón de votos para Chávez en su papeleta. Los directivos del PCV dijeron que este voto “muestra claramente que el pueblo venezolano en general está listo para continuar la lucha contra el imperialismo y al mismo tiempo muestra una disposición de avanzar hacia el socialismo.” El PCV añade, “Es necesario impulsar la lucha de clases para derrotar a los farsantes que recomponen el capital a nombre del socialismo”. (pcv-venezuela.org)

Juan Contreras, diputado suplente de la Asamblea Nacional y dirigente de la Coordinadora Simón Bolívar en el barrio más militante de Caracas, llamado 23 de Enero, dijo: “Aún teniendo el triunfo asegurado sostenemos que no debemos ser triunfalistas, que debemos trabajar mucho para asegurar ese triunfo y luego seguir sosteniéndolo. Acá estamos tratando de construir el socialismo y no existe una fórmula para llegar a ese estado. Estamos en la búsqueda y eso significa esta etapa de transformación satanizada por los grandes medios, por el imperialismo y por la oligarquía”. (anncol.eu)

Por todo esto fue que la lucha por las elecciones fuera tan fiera — porque lo que representaba el candidato de la oposición era un regreso al neoliberalismo, una victoria para el capital y el imperialismo de EE.UU., un regreso al estado colonial.