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La guerra de la OTAN-EEUU en Georgia:

¿Quién gana, quién pierde?

Por Sara Flounders

El ataque del Ejército de Georgia en la pequeña nación de Osetia del Sur, respaldado y armado por los EEUU, tendrá amplias repercusiones, incluso aquí en EEUU. El ataque inmediatamente causó gran sufrimiento a decenas de miles de personas en Osetia del Sur y en Georgia. Fue el tema de una reunión de alto nivel en el Cuartel General de la OTAN en Bruselas, y tendrá un impacto en la lucha contra el emplazamiento de bases para misiles de EEUU en Polonia y la República Checa.

A pesar de que hubo muchos perdedores, la guerra ha aumentado las ganancias económicas anticipadas por las gigantescas corporaciones militares de los EEUU. El costo a largo plazo de la guerra y de la expansión de la OTAN, si es permitida, contribuirá a un mayor deterioro de las ciudades en los EEUU y empeorará las vidas de [email protected] [email protected] aquí.

La guerra en el Cáucaso fue una “campanada para las acciones de defensa (Wall Street Journal - WSJ, 16 de agosto)”. Grandes programas armamentísticos estadounidenses que cuestan miles de millones de dólares, como el avión de combate F-22 “Raptor” y barcos destructores de alta tecnología, podrán obtener financiamiento a largo plazo con mayor facilidad si los medios de comunicación se enfocan en supuestas amenazas de Rusia y China.

La guerra en Georgia viene en un momento de ingresos y ventas récord para las industrias militares, reportó el WSJ. “Ahora la situación en Rusia pone el debate acerca del equipamiento de las Fuerzas Armadas (FFAA) de los EEUU en una situación prioritaria. ‘La amenaza siempre moviliza la obtención de fondos’, declaró un funcionario de la industria de defensa. ‘No importa qué partido esté en el poder’”.

Los intereses de EEUU están en juego en Georgia

El ataque de Georgia fue un golpe devastador al pueblo osetiano, que ha mantenido su cultura e identidad nacional como una región autónoma por 70 años, mientras fue parte de la Unión Soviética y ha resistido el intento de Georgia de tomar el enclave autónomo desde 1991.

El ataque de Georgia el 7 de agosto destruyó Tskhinvali, la capital de Osetia del Sur, con bombas que impactaron la universidad, el parlamento, un hospital, y muchos otros edificios. Más de 1400 personas murieron y decenas de miles fueron heridas y traumatizadas. Decenas de miles perdieron su hogar.

Tropas rusas respondieron al devastador ataque que destruyó gran parte de Osetia del Sur, expulsando a los atacantes. Durante este contraataque, el Ejército de Georgia, entrenado y equipado por los EEUU e Israel (además de contar con consejeros de ésos países), colapsó por completo y abandonó sus nuevas armas de alta tecnología, tanques y misiles en las carreteras.

“Los israelíes estaban acantonados en bases en toda [Georgia] proporcionando entrenamiento en reconocimiento e infantería a nivel de batallones” reportó el diario israelí Ha’aretz el 10 de agosto.

Los EEUU, Gran Bretaña, Francia, Israel, la Rep. Checa, Polonia y otros países han estado proporcionando a Georgia lo último en armamento ofensivo, como tanques, aviones, helicópteros de ataque y transportes blindados para transporte de personal.

El colapso humilló a las Fuerzas Armadas de Georgia, cuyo presupuesto militar (proporcionado por EEUU) ha aumentado en un 60% anual desde 2004 y es actualmente $1000 millones (Stockholm International Peace Research Report). Infantes de Marina de los EEUU acababan de concluir 3 semanas de ejercicios militares con las FFAA de Georgia antes del ataque.

El Fondo Nacional para la Democracia (National Endowment for Democracy), institución del Gobierno de EEUU y el multimillonario George Soros habían financiado el proyecto de 2003 llamado “Revolución de las Rosas”, el cual instaló al actual régimen. Los EEUU también instigaron un cambio de régimen similar denominado “Revolución Naranja” en Ucrania en 2004-2005, instalando un gobierno sumiso a los dictámenes de EEUU.

Escalada y retroceso en los planes de EEUU

Luego de la frenética retirada georgiana y llamados para una intervención de la OTAN, Washington aumentó las tensiones presionando al Gobierno Polaco a aceptar instalar misiles estadounidenses en Polonia. Anteriormente, el Gobierno pro estadounidense de Polonia había dudado en aceptar esta base. La población de Polonia había expresado en encuestas, una abrumadora oposición a esta agresiva y peligrosa escalada militar.

Tres países miembros de la OTAN (Alemania, Francia e Italia) se habían opuesto públicamente a esta base de misiles de EEUU, la cual haría factible un primer ataque a Rusia. La base podría llevar a una escalada de tensiones entre la OTAN y Rusia, e iniciar una nueva carrera armamentista al estilo de la guerra fría.

Washington convocó una reunión de emergencia de la OTAN para el 19 de agosto, para presionar por una acción unificada contra Rusia. El Gobierno de Bush usó la intensa propaganda anti rusa de esa semana para tratar de forzar la inclusión de Ucrania y Georgia como miembros de la OTAN. Sin embargo, el resto de los miembros europeos de la OTAN declararon, como ya lo habían hecho en la reunión de Bucarest en abril, que la membrecía de ambos países sería discutida en diciembre.

Luego del colapso del Ejército Georgiano, la Administración Bush alegó haber advertido a los georgianos no usar la fuerza en Osetia o Abjasia, otra región autónoma fronteriza con Georgia. Pero la Secretaria de Estado Condoleezza Rice había visitado Georgia menos de un mes antes del ataque, en cuyo momento hizo ver claro que la Adm. Bush apoyaba completamente los reclamos georgianos sobre ambas regiones.

Georgia difícilmente se hubiera atrevido a movilizar cientos de millones de dólares de armamento suplido por los EEUU sin el respaldo de Washington. Tampoco habrían podido movilizar ese armamento en secreto.

Funcionarios sudosetianos advirtieron públicamente, dos días antes de la ofensiva georgiana, que dicho ataque por parte de Georgia ocurriría antes de septiembre (RIA Novosti News, 6 de agosto)

Problemas para la expansión de la OTAN

La OTAN se ha expandido desde que era una alianza militar de potencias imperialistas de Europa Occidental, comandada por EEUU. Ha más que duplicado su membrecía original de 12 países y ha intervenido desde Afganistán hasta en los países que rodean a China como parte de su esfuerzo para asegurar el dominio mundial de las corporaciones estadounidenses.

Cada nuevo miembro de la OTAN debe endeudarse y volverse dependiente para equipar sus FFAA con armas estadounidenses. Así como el esfuerzo anti ruso, esto es fantástico para un puñado de corporaciones estadounidenses, y nefasto para todos los demás.

Desde Irak a Afganistán y ahora en Georgia, los planes del Pentágono están creando problemas y encontrando resistencia.

Importantes marchas en Ucrania la primavera pasada se opusieron a la inclusión en la OTAN, mientras que encuestas en Polonia y la Rep. Checa revelan un 70% de oposición a las bases de EEUU, las cuales deben ser aprobadas por los parlamentos de ambos países. El someter cualquiera de ambas proposiciones al voto popular podría ser un golpe para estos regímenes de derecha pro estadounidenses.

En Georgia, la derrota humillante del Presidente Mikheil Saakashvili, luego de su aventurera agresión podría llevar a su caída. Este abogado educado en Nueva York, quien ha trabajado en el bien conectado bufete de abogados Patterson, Belknap, Webb, y Tyler, es el mejor amigo de Washington en la región.

Crisis económica y militarismo

Mientras que el Pentágono es el aparato militar más grande del planeta, mantener esta máquina de guerra global está empeorando el derrumbamiento de la economía en EEUU.

El presupuesto militar de los EEUU es ahora mayor que el presupuesto militar del resto de los estados nacionales combinados. Sólo el presupuesto adicional para pagar por las guerras en Irak y Afganistán, el cual no forma parte del presupuesto oficial de defensa, es mayor que el presupuesto militar combinado de China y Rusia. De acuerdo al Comité de los Amigos sobre Legislación Nacional (organización pacifista iniciada por los cuáqueros), el gasto militar de los EEUU se ha duplicado en la última década, y el presupuesto del Pentágono para 2009 se ha establecido en más de $ 600 mil millones.

Este presupuesto es un gigantesco subsidio a las más grandes y poderosas corporaciones en los EEUU hoy en día, las cuales pagan mucho dinero a sus ejecutivos e ingresos multimillonarios a sus accionistas. Mientras tanto, más de 2 millones de personas están perdiendo sus casas en la crisis hipotecaria.

Es la responsabilidad de los movimientos en contra de la guerra, progresistas y de la clase trabajadora en los EEUU el señalar y movilizarse en contra de estos peligrosos y agresivos planes de guerra que amenazan la vida en todo el planeta. Igualmente, es de una importancia crucial el conectar los exorbitantes costos del militarismo y las fantásticas ganancias para el puñado de los súper ricos, con los recortes en programas sociales, atención de la salud y educación para el resto de la población.


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