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¿Quién gana y quién pierde?

Por Joyce Chediac

¿Quién puede ganar y quién puede perder por el asesinato del ex Primer Ministro libanés, Rafik Hariri?

El gobierno de los Estados Unidos tomó ventaja del asesinato para incrementar la presión sobre Siria e Irak. Culpando indirectamente a Siria por el asesinato, Estados Unidos retiró a su embajador en Damasco, y luego trató de ejercer presión para la retirada de las fuerzas sirias del Líbano. Washington luego renovó sus ataques contra el respetado grupo revolucionario del Líbano, Hezboláh el cual crece en popularidad.

Estados Unidos exigió el desarme de Hezboláh y después pidió a los gobiernos europeos declarar como "terrorista" a esta organización.

¿Quién era Rafia Hariri? Era el hombre más rico del Líbano, estimado en $4 mil millones de dólares y ejerció como primer ministro en varias ocasiones desde 1992. La corporación de Hariri, Solidere, reconstruyó al centro comercial de Beirut. Esta ciudad fue reducida a escombros después de años de guerra civil y de la invasión por Israel en 1982. Bajo la vigilancia de Hariri, los bancos internacionales regresaron a Beirut y la industria turística revivió. Después de su asesinato, los inversionistas extranjeros están pensando retirarse y los turistas en el golfo no saben si están seguros en Beirut.

Aunque Hariri tuvo desacuerdos con Siria al momento de su muerte, según dijo el Servicio de Noticias británico, Dawn/ The Guardian, "Hariri no estaba fundamentalmente opuesto a la presencia de Siria en el Líbano. De hecho él fue el principal arquitecto de los acuerdos formalizados y legitimó la hegemonía de Siria." (Feb. 19)

Las fuerzas del Líbano que ahora están exigiendo la salida de Siria parecen estar en la minoría en estos momentos. Sin embargo son poderosas y los medios noticieros de los Estados Unidos les están brindando mucha atención. Estas podrían derrocar al gobierno del Líbano. Son de extrema derecha y abiertamente fascistas, basadas en la comunidad Maronita Cris tiana, aliadas a las fuerzas de Salid Jum blatt, con base en la comunidad Druze.

Israel ha armado y apoyado a los fascistas por décadas. En 1982, los fascistas asesinaron a miles de [email protected] en el occidente de Beirut en los campos de refugio Sabra y Shatilla. Actualmente están asaltando a los trabajadores en el Líbano y quemando sus casas de campaña.

En contraste, Hezboláh, la cual representa a grandes segmentos de la población libanés, tiene una alianza antiimperialista y anti-Israel con Siria. Mohammad Raad, líder de la coalición de Hezboláh que tiene doce puestos en el parlamento de 128 miembros del Líbano, explicó que los sirios, "se benefician de la resistencia armada en el Líbano, y nosotros nos beneficiamos de su necesidad por una resistencia armada."

Raad agregó, "Pero nosotros no estamos luchando por los intereses de otros. Nosotros luchamos por nuestra propia causa." (Washington Post, Diciembre 19, 2004.)

¿Qué es Hezboláh?

Hezboláh, o el Partido de Dios, es una organización revolucionaria basada en la comunidad chiíta, la comunidad más grande y más pobre de Líbano. Hezboláh ganó un tremendo prestigio en el Líbano y a través del mundo árabe por encabezar milicias populares libaneses en una victoria sobre Israel en el año 2000, acabando con la ocupación por 22 años de Israel en el sur del Líbano. Siria e Irán son los partidarios internacionales principales de Hezboláh. Hezboláh recibe ayuda material de Irán por medio de Siria.

Hezboláh, temida por las fuerzas pro imperialistas libanesas, está siendo vigilada muy de cerca por Washington. En un artículo titulado "Libaneses cautelosos de una Hezboláh creciente en influencia", del Washington Post el 19 de diciembre decía que Hezboláh virtualmente maneja su propio gobierno en el sur de Líbano.

Hezboláh está armada y tiene aviones de control remoto. Tiene una estación de televisión, maneja escuelas y hospitales, y proporciona empleos y servicios sociales. Hezboláh ha comenzado a extenderse en otras áreas de Líbano.

Hariri gobernó el Líbano compensando a sus amigos con contratos lucrativos y reducciones de impuestos, bajo acusaciones de corrupción. Mientras que la cuarta parte de los habitantes del Líbano viven por debajo del índice de pobreza, Hariri recortó servicios sociales y salarios en el sector publico. (BBC Noticias, 19 de febrero)

En un notable contraste, Hezboláh está conocida por su justicia y la transparencia en su forma de gobernar, según el Post, que caracteriza a la agenda de Hezboláh como "populista". Explica que está llenando un vacío producto de la incapacidad del gobierno libanés de proporcionar cuidado de salud adecuado para la región, así Hezboláh está extendiendo su red de 50 hospitales a la parte norte del Líbano. Hezboláh no sirve exclusivamente a la comunidad chiíta. Por ejemplo, el año pasado, su hospital en el sur trató a 50.000 libaneses de todas las religiones.

Hezboláh ha establecido un tono no sectario en otras áreas de la vida libanesa. Por ejemplo, impidió represalias en contra de cristianos del sur del Líbano que trabajaban dentro de Israel durante la ocupación. Hezboláh está extendiendo la mano a los palestinos del Líbano, mayormente sunis, ofreciendo mejorarles el sistema de suministro de agua y la construcción de clínicas de salud en el campamento de refugiados, Ain Helweh.

Líbano es un país pequeñísimo con nada más que 4 millones de habitantes, pero su ubicación estratégica lo hace importante para el imperialismo. ¿Va la administración de Bush a permitir que Hezboláh siga creciendo en influencia, o intervendrá el Pentágono o la maquinaria de guerra israelí una vez más en el Líbano? Dos invasiones al Líbano, en 1958 y 1982, resultaron en un pesado saldo para el pueblo libanés. La invasión y ocupación israelita de 1982 al Líbano dejó decenas de miles de muertos.

A pesar de este castigo, el pueblo libanés sigue movilizando poderosas luchas populares. Las fuerzas progresistas y anti guerra en los Estados Unidos deben seguir muy de cerca lo que está pasando en el Líbano.


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