¿Cómo sobrevivirá Irán a las nuevas “sanciones draconianas”?

El comercio iraní cuenta con rutas alternativas a través de los países que limitan con él, por sus puertos del mar de Omán y hacia Rusia a través del mar Caspio.
Por Sara Flounders
27 de agosto de 2026. Traducido del inglés por Investigaction.net
¿Cómo sobrevivirá Irán a la última ronda de lo que el presidente Donald Trump denomina «sanciones draconianas», destinadas a imponer el control más extremo jamás ejercido sobre un país?
Irán ha desarrollado armas asimétricas muy sofisticadas, de alta tecnología, económicas y bien camufladas para defenderse de los bombardeos estadounidenses e israelíes. Incluso los principales medios de comunicación estadounidenses reconocen ahora que el gran número de bases estadounidenses en Asia Occidental y el Golfo Pérsico son vulnerables y difíciles de defender.
Durante más de 47 años, Irán ha diseñado no solo su ejército, sino también toda su economía, para resistir las sanciones estadounidenses. Estas sanciones buscan asfixiar económicamente al país, obstaculizar su desarrollo tecnológico y modernización, y provocar levantamientos y divisiones entre la población mediante la escasez crónica.
Irán se acerca a los 200 días de esta fase de guerra iniciada por Estados Unidos, marcada por nuevas rondas de severas sanciones, un bloqueo y ataques selectivos contra infraestructura civil. En realidad, el país ha resistido 47 años —más de 17.000 días— de sanciones y esfuerzos deliberados para derrocar a su República Islámica. Mediante estas sanciones, Estados Unidos ha congelado 120.000 millones de dólares en activos iraníes.
Irán no solo ha sobrevivido, sino que ha logrado construir una sociedad industrial moderna con una población sana y altamente educada. El país se encuentra entre los líderes mundiales en cuanto al número de graduados en ciencia, tecnología e ingeniería. Más de la mitad de estos graduados son mujeres. (latimes.com, 3 de junio de 2026)
Para sobrevivir económicamente, Irán ha recurrido a muchas rutas alternativas: transportar mercancías por camión desde los vecinos Pakistán y Turquía, enviar carga desde su aliado Rusia a través del Mar Caspio y transportar petróleo a su socio comercial clave, China, por ferrocarril de alta velocidad.
Durante décadas, Irán ha dependido de redes de intercambio descentralizadas, acuerdos de trueque y lo que se conoce como hawala —un sistema informal de transferencia de fondos o equivalentes basado en la confianza, que se remonta al siglo IX—, así como de criptomonedas modernas para mantener su comercio transfronterizo.
Estos sistemas alternativos han permitido que la economía iraní se abastezca de una amplia gama de bienes de consumo, alimentos, medicamentos esenciales y materiales industriales. Si bien estos métodos pueden parecer costosos y engorrosos, operan al margen de las restricciones y regulaciones de la economía global dominada por el dólar estadounidense.
Estos intercambios informales siguen funcionando incluso cuando los países y las instituciones bancarias cumplen oficialmente con las sanciones estadounidenses. Miles de pequeños comerciantes, a ambos lados de numerosas fronteras, establecen sus propias reglas.
Las nuevas amenazas de Trump y la respuesta de Irán
En una publicación del 19 de agosto en Truth Social, Trump escribió: «¡Anuncio la operación económica más devastadora jamás llevada a cabo contra país alguno! Será una guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes». Exigió que todos los aliados de Estados Unidos participaran en lo que denominó «sanciones draconianas y el Día D económico», advirtiendo que las entidades que continuaran haciendo negocios con Irán podrían ser sancionadas. (truthsocial.com)
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró: «Esto es un golpe doble. Vamos a derrocar a este régimen». (thehill.com, 22 de agosto)
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, respondió: «El llamado “Día D económico” es una distracción de la propia crisis de Estados Unidos: una deuda sin precedentes y unos intereses altísimos. Aferrarse a políticas fallidas solo traerá más derrotas y reforzará la hostilidad iraní. El terrorismo económico estadounidense amenaza la economía global y la soberanía en todo el mundo». (x.com, 20 de agosto)
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, declaró: «El mundo se ha dado cuenta de que la bravuconería de Trump no es más que palabrería vacía. […] Irán no cederá ante la presión estadounidense. […] Veremos cambios en la conducción de la guerra, en la diplomacia, así como en los asuntos políticos y sociales, y se implementarán nuevas capacidades». (CNN, 23 de agosto)
Ver el mapa completo de Irán
La mayoría de los medios de comunicación y analistas estadounidenses solo consideran una pequeña parte del mapa de Irán —la que limita con el Golfo Pérsico y, sobre todo, el estrecho de Ormuz— cuando hablan de un bloqueo al país. Es una visión limitada, centrada en una minúscula porción del mapa: la zona de donde provienen las ganancias petroleras de Estados Unidos.
Irán tiene una población de 93 millones de habitantes. Más del 70% vive en modernos centros urbanos. El país comparte casi 6.000 kilómetros de frontera terrestre con siete países. Además, cuenta con 690 kilómetros de costa a lo largo del mar Caspio, que lo conecta con Asia Central y Rusia. El mar Caspio es el mar interior más grande del mundo y se encuentra fuera del alcance de las fuerzas navales occidentales.
La costa sur de Irán limita con el golfo Pérsico, dentro del estrecho de Ormuz. Sin embargo, su costa sureste, la costa de Makrán, se encuentra en el mar Arábigo, más allá del estrecho de Ormuz, y se extiende 850 kilómetros hasta Pakistán. Incluye el puerto de aguas profundas de Chabahar, que aún está en funcionamiento y tiene acceso directo al océano Índico, así como numerosos puertos más pequeños.
Hace varios meses, Radio Free Europe/Radio Liberty, un medio de comunicación financiado por Estados Unidos, recordó a los oficiales y estrategas militares estadounidenses esta realidad más compleja. El medio enfatizó que: «Irán está recurriendo a alternativas, incluyendo la exportación de petróleo por ferrocarril a China, que compra alrededor del 90% del suministro iraní, según Hamid Hosseini, portavoz del Sindicato Iraní de Exportadores de Petróleo». (rferl.org, 23 de abril)
Planes públicos de Irán
Un artículo del epidemiólogo y académico iraní Yousef Ramazani, titulado «Opciones militares y estratégicas de Irán para superar —y romper— el bloqueo naval ilegal impuesto por Estados Unidos», ofrece con orgullo numerosos detalles militares y económicos.
«Teherán cuenta con una amplia gama de capacidades militares y rutas comerciales alternativas que podrían dificultar el mantenimiento del bloqueo, obligando a Washington a elegir entre una escalada, una confrontación prolongada o la retirada».
Irán también ha desarrollado rutas comerciales alternativas por tierra y mar capaces de sortear el bloqueo, creando una infraestructura económica paralela que podría apoyar al país durante una confrontación prolongada.
«Estas rutas, desarrolladas en cooperación con Rusia, China y otros socios euroasiáticos, marcan un cambio fundamental: de cuellos de botella marítimos a corredores terrestres a salvo de la interceptación naval. […]
«Rusia e Irán también han ampliado su red de transporte marítimo en el Mar Caspio, transformándola en lo que los funcionarios describen como un corredor de sanciones».
Actualmente, alrededor de dos millones de toneladas de trigo ruso transitan hacia Irán solo a través del Mar Caspio, lo que subraya la importancia de esta ruta tanto para el suministro de bienes esenciales como para la logística militar.
«Al denominar los envíos en yuanes, China ha integrado este corredor en su iniciativa más amplia de la Franja y la Ruta, al tiempo que garantiza un flujo ininterrumpido de hidrocarburos y bienes estratégicos.
Este artículo iraní concluye: «El enfrentamiento fundamental entre Irán y Estados Unidos por el bloqueo naval es, en última instancia, una prueba de voluntad, donde prevalecerá el bando que demuestre mayor motivación y mayor tolerancia al coste».
«Para Irán, es una cuestión de supervivencia nacional y soberanía; para Estados Unidos, una decisión estratégica». (Press TV, 22 de agosto)
