Las brigadas médicas de Cuba luchan contra la pandemia

La Cuba socialista encarna el espíritu de solidaridad internacional mediante su constante ayuda médica a países de todo el mundo, especialmente a los afectados por el imperialismo. Esta no es solo una frase vacía. El verdadero significado de la solidaridad lo demuestran todos los días equipos de trabajadores de la salud cubanos, los médicos y enfermeras que han llevado sus habilidades y dedicación a otros países del Caribe, América Latina, África, Medio Oriente e incluso a Europa.

Desde 1998, médicos y enfermeras cubanos han viajado a Haití para ayudar en emergencias de salud y después de desastres.

Cuando los gobiernos solicitan ayuda en emergencias médicas, este país socialista y sus profesionales de la salud están ansiosos por brindarla. Combatiendo enfermedades o ayudando después de desastres, siempre que se ha necesitado ayuda médica, Cuba ha respondido rápidamente.

Esto sigue siendo cierto durante la pandemia de COVID. Dado que los investigadores de Cuba han desarrollado tratamientos y medicamentos avanzados para hacer frente a la enfermedad, los cubanos están felices de compartirlos y de enviar equipos médicos para ayudar.

La nación insular ha enviado 53 brigadas de trabajadores de la salud de las Brigadas Médicas Internacionales Henry Reeve a más de 40 países durante la emergencia pandémica mundial, además de cubanos que ya trabajan en 58 países. (Granma, 23 de noviembre)

El líder cubano Fidel Castro estableció las Brigadas Henry Reeve en el 2005 para ayudar a las víctimas del huracán Katrina en Estados Unidos, pero Washington rechazó la ayuda de Cuba.

Solidaridad con Haití

Se ha alcanzado un hito que merece un reconocimiento especial por parte de los partidarios de Cuba y Haití. Este diciembre, la Brigada Médica Cubana cumple 22 años brindando ayuda a Haití, el país más pobre del hemisferio occidental y una de las naciones más afectadas por la pobreza del mundo.

En 1998, cuando el huracán Georges devastó Haití, Cuba dio un paso al frente y ofreció asistencia médica y de otro tipo. Los cubanos acordaron mantener médicos en Haití, durante el tiempo que fuera necesario, y capacitar a médicos haitianos que regresarían a casa y cuidarían de sus propias comunidades.

En ese momento, el sistema de salud de Haití estaba empobrecido y la esperanza de vida promedio era de 54 años. Los estragos del colonialismo e imperialismo estadounidense y europeo habían dejado el sistema de salud pública casi inexistente.

Con la ayuda de Cuba, se lograron mejoras en la salud pública y también en la alfabetización. Los cubanos ayudaron particularmente a las comunidades más pobres y remotas con tratamientos, medicamentos y educación para la salud.

Cuando ocurrió un terremoto catastrófico en Haití en el 2010, 344 trabajadores de la salud cubanos ya estaban trabajando allí. La Brigada Henry Reeve envió 350 profesionales médicos más. Durante las primeras 72 horas, fueron los cubanos quienes brindaron atención médica de emergencia después del terremoto, realizaron cirugías y trataron a los heridos, trabajando junto a sus compañeros haitianos, antes de que llegara la ayuda de otros países.

Bienvenidos a “amigos cubanos” 

La primavera pasada, después de que se informaran por primera vez los casos de COVID-19 en Haití, los médicos cubanos que ya estaban estacionados en Haití y listos para regresar a casa se quedaron para ayudar a una delegación recién llegada de 348 trabajadores de la salud. La ministra de Salud de Haití, Marie Greta Roy Clement, dio la bienvenida a los “amigos cubanos”, recordando su asistencia crítica después del terremoto del 2010, durante una epidemia de cólera provocada por los “cascos azules” de la ONU en octubre de ese año y después del mortal huracán Matthew en 2016. (Workers World, 15 de abril)

Luis Olivero, coordinador de la Brigada Henry Reeve, dijo que los equipos cubanos han “enfocado nuestros esfuerzos en la lucha contra la pandemia”. Incluso cuando aumenta el número de casos, “el desarrollo de la enfermedad no es caótico, gracias al apoyo de nuestra Brigada”. (Telesur English, 4 de diciembre)

Un contingente especial de profesionales de la salud cubanos ha apoyado a los médicos haitianos para contener la propagación viral. Desde que apareció COVID-19, los cubanos han tratado a los enfermos más graves. Elizabeth Segura, vicecoordinadora de la Brigada Henry Reeve, explicó: “Esto se debe a que el pueblo haitiano tiene mucha confianza en nosotros”.

Decenas de organizaciones de paz, justicia, medicina y solidaridad han pedido que la Brigada Médica Internacional Henry Reeve sea galardonada con el Premio Nobel de la Paz por sus importantes contribuciones a los pueblos del mundo durante la actual pandemia.

 

Crédito: Telesur

Simple Share Buttons

Share this
Simple Share Buttons