SERVICIO DE NOTICIAS MO

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Via Servicio de Noticias Mundo Obrero
Reimpresa de la edición del 11 de julio de 2002
del periódico Mundo Obrero
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Después del golpe fallado en Venezuela

Sindicalistas quieren saber
papel jugado por la AFL-CIO

Por Milt Neidenberg

Una controversia ha aterrizado en el medio del territorio de la jerarquía de la AFL-CIO en Washington, D.C., involucrando a la agencia internacional de la federación laboral --el Centro Americano por la Solidaridad de Trabajo Internacional (ACILS por las siglas en Inglés). ¿Estuvo ACILS relacionado con las fuerzas contrarrevolucionarias que intentaron derrocar al presidente venezolano Hugo Chávez y su gobierno elegido democráticamente?

John J. Sweeney fue elegido presidente de la AFL-CIO en 1995 cuando derrotó a una burocracia derechista encabezada por Lane Kirkland y Thomas R. Donahue que se había mantenido en el poder por más de 17 años. Creció el optimismo mientras que Sweeney limpió la casa de la "guardia antigua", incluso la sección internacional, que había sido una fachada por los intereses de la política extranjera del gobierno de los Estados Unidos y había participado en tumbar a gobiernos progresistas. El nombre antiguo de esa sección, el Departamento de Asuntos Internacionales, fue descartado para eliminar el hedor que había producido sus actividades.

Ahora que el liderazgo de Sweeney está siendo analizado, sindicalistas se están preguntando, ¿qué sabían? y ¿qué hicieron? durante estos días fatídicos que resultaron en ese golpe de estado de corta vida en Venezuela.

Es indiscutible que el golpe de estado fallado expuso las maquinaciones de la administración de Bush, que había prestado ayuda y consuelo a los líderes del golpe antes y durante la toma del poder de 48 horas. Washington dio alabanzas al golpe fascista durante sus horas tempranas de control. Después se retiró apuradamente cuando falló, escondiéndose detrás de una fachada de refunfuños pseudo democráticos.

La administración de Bush detesta el régimen de Chávez abiertamente por sus relaciones calurosas con Cuba e Iraq, su política independiente sobre el petróleo, y su oposición al Área Libre de Comercio de las Américas, (ALCA), el plato fuerte de la estrategia de comercio de Washington en este hemisferio.

¿Resultaron pillados en esta telaraña de un golpe fascista los líderes de la AFL-CIO? El 12 de febrero, un mes antes del golpe, la AFL-CIO, en colaboración con el National Endowment for Democracy (NED) -que es bien conocido por proporcionar una imagen falsa de buenas intenciones por actividades de corte de la CIA- auspició una reunión cerrada para solamente los altos rangos, destacando a representativos a la Confederación de Trabajo de Venezuela. Los lideres de la CTV habían participado recientemente en una cantidad de cierres patronales y otras actividades en colusión con Fedecámaras, la organización principal de la oligarquía de comercio venezolano, y un sector de los militares, para cerrar a la empresa estatal petrolera de Venezuela, PVSA. Retrospectivamente, estas actividades fueron los últimos ensayos por el golpe.

La NED auspició todos los gastos del evento, que incluyó varias reuniones con varios líderes de la AFL-CIO, según Catherine Hoyt, co-coordinadora de la Red de Nicaragua. Hoyt fue una organizadora de un piquete de la sede de la AFL-CIO en Washington para protestar la reunión del 12 de febrero. La coalición ANSWER también participó en ese piquete.

Grupo laboral depende
en financiamiento del gobierno

NED es una agencia gubernamental creada y financiada por el Congreso durante la administración de Reagan en 1983. La Agencia por el Desarrollo Internacional (AID) y la NED han sido los patrocinadores principales del ACILS.

La NED tiene una rica experiencia en subvertir a los gobiernos resistentes a las demandas del imperialismo estadounidense, como Nicaragua en 1989, por ejemplo. Con una asignación anual de $33 millones y mucho más desde fuentes privados, conspira con el gobierno de los EE.UU. a recorrer al mundo, desde África a Asia a Latinoamérica y el Caribe en búsqueda de aliados donde la intervención directa de oficiales del gobierno de los EE.UU. pueda ser inoportuna. Su reputación por la subversión y sobornos es ampliamente conocida.

Mucho de esto ha salido al cono cimiento público desde que el golpe fascista falló y Chávez volvió al poder. El New York Times del 25 de abril, avergonzado por los acontecimientos, publicó un titulo grande en el primer plano, "Apoyo Financiero Dado por EE.UU. en la Mira por Conexiones al Intento de Golpe Contra Chávez". El artículo reportó que "mientras que Chávez chocaba con varios grupos comerciales, laborales y noticieros, la NED incrementó su ayuda, cuadruplicando su presupuesto por Venezuela hasta más de $877.000".

El artículo menciona que ACILS recibió $154.377 de la NED por su proyecto sobre Venezuela, solamente una porción de los $4 millones que han sido reportados que la NED contribuya a este centro de la AFL-CIO. Previsiblemente, el Times evitó mencionar el papel más grande jugado por la administración de Bush. La intención del periódico fue simplemente exponer al NED y su relación con la AFL-CIO.

Sacudido por estas revelaciones, la AFL-CIO decidió publicar una declaración: "La AFL-CIO y los Derechos Obreros en Venezuela", que se puede encontrar en su página del Web. La idea básica de la declaración fue de atacar abusivamente al Presidente Chávez.

"Desde el momento que asumió el poder en 1999, Hugo Chávez dirigió un asalto contra la libertad de asociación, con la intención debilitar o eliminar las instituciones principales de la sociedad venezolana, incluso los sindicatos". Defendiendo el papel del CTV, la declaración sigue: "En el medio de este asalto, la CTV dirigió un proceso impresionante de democratización con la ayuda del Centro de Solidaridad de la AFL-CIO".

CTV muy cercano al líder
del atentado

La declaración también "inequívocamente condena la tentativa de golpe de estado" y trata de limpiar la participación de la CTV. "No existe ninguna evidencia de que la CTV o sus líderes fueron más allá de la expresión democrática de descontento", concluyó la declaración. "La AFL-CIO continuará apoyando a la CTV."

Hay mucho en la declaración que es deshonesto, delusorio y perturbante para muchos de los sindicalistas progresistas que han estado al tanto de los eventos en Venezuela. Es innegable que la CTV participó en el atentado y que la NED estuvo íntimamente conectada con la CTV, financiando sus operaciones contrarrevolucionarias. La declaración de la AFL-CIO cubre todo esto. Y tampoco hay un comentario o ataque contra la administración de Bush por su apoyo abierto del intento de golpe de estado.

Hasta el periódico The New York Times del 25 de abril admitió, "el líder sindical, Carlos Ortega, trabajó muy cerca con Pedro Carmona Estanga." Carmona, presidente del grupo empresario Fedecámaras, fue escogido a liderar el gobierno fascista de corta vida junto con secciones del ejército. Fue responsable por el régimen de terror de 48 horas contra la clase obrera y el movimiento progresista, que apoyaban al Presidente Chávez. Los trabajadores llenaron las calles en cifras de cientos de miles para retornarle al poder.

El Ministro de Educación venezolana, Dr. Aristóbulo Istúriz, habiendo sido él mismo un líder sindical del gremio de los maestros y Vice presidente de la Asamblea Constituyente, dio un relato vívido del atentado a una audiencia de sindicalistas progresistas reunidos en los salones del gremio AFSCME Distrito Concejal 1707 en la ciudad de Nueva York el 10 de mayo. El dijo que durante el atentado, "Carmona fue a Miraflores [el palacio presidencial] y reunió a toda la oligarquía que estaba en control de la economía, pero, interesantemente, él dejó a los líderes mafiosos en control de los sindicatos afuera."

Los líderes de la AFL-CIO se han puesto en una posición inaceptable. Sus lazos a la NED los han puesto del lado opuesto a la clase obrera en América Latina. Los obreros en todo el hemisferio han demostrado una profunda hostilidad contra la intervención de los Estados Unidos. Ellos están opuestos al papel que juegan el Fondo Monetario Internacional, la Banca Mundial y en especial la amenaza que la ALCA plantea sobre sus vidas.

Desde el 11 de Septiembre, la AFL-CIO ha sido debilitada por el Presidente George W. Bush, quien ha aprovechado el momento para desatar una ofensiva anti obrera y racista. Los líderes se han sucumbido ante las decisiones de la administración de Bush de encender una guerra más amplia en el extranjero y así justificar una campaña "anti terrorista" aquí.

Cientos de miles de millones de dólares han sido desviados de las necesidades del pueblo al Pentágono y la "defensa de la patria." Ambos partidos han iniciado recortes en los programas sociales y proyectos de ley más represivos contra la beneficencia pública y más recientemente el apoyo para la ALCA dando así a Bush más poder para expandir su estrategia de globalización. Para agregar a la lista de enemigos de Sweeney, su base dentro de la burocracia está bajo ataque por el presidente del sindicato de los Teamsters, James Hoffa, quien está colaborando con la administración de Bush. Hoffa se sentó junto a Bush durante la inauguración presidencial y ha exigido más apoyo para los candidatos republicanos.

Es una situación muy triste
a la redonda

Sin embargo, represión crea resistencia. Movimientos contra estas políticas imperialistas, empresariales, bancarias continúa creciendo. Un ejemplo es la concurrencia de 100.000 activistas el 20 de abril en Washington para oponerse a la guerra contra los obreros, los inmigrantes y los pobres de aquí, y su expansionismo en el extranjero, particularmente contra el pueblo palestino.

El desarrollo de la tecnología ha revolucionado los medios de producción pero también ha traído una miseria sin medida para la clase obrera, a quienes se les hace imposible comprar las necesidades de la vida mientras que los ricos y su oligarquía se alimentan insaciablemente del trabajo de las masas trabajadoras.

La lucha de clase es contagiosa. Es mundial. Y se continuará alimentando del descontento y reforzará el desarrollo de la solidaridad internacional.

La promesa de la solidaridad internacional se construye desde abajo. Debido al apetito insaciable de Wall Street y el establecimiento bancario/empresarial, la resistencia crecerá entre los 13 mil miembros multinacionales de miembros, hombres y mujeres de la AFL-CIO.

¿Podrá la AFL-CIO encontrar su camino a estas fuerzas y romper con las políticas pro guerra y anti obrera de los dos partidos capitalistas? Es mejor observar la posición actual de la AFL-CIO desde la perspectiva de la lucha de clases global que se está desarrollando. En el Día de los Trabajadores, Primero de Mayo, un día nacido en la lucha de clase, decenas de millones de obreros, socialistas, progresistas y activistas de conciencia de clases llenaron las calles en todo el mundo en contra de las muchas cuestiones que enfrenta su clase. Mucho de estas protestas estaban dirigidas contra los propósitos de guerra imperialista de los Estados Unidos. Los eventos fueron inspiradores y ejemplar.

(Copyright 2002, Workers World Service. Todos los derechos reservados. Permiso para reimprimir artículos dado si se cita la fuente. Para más información escriba a: Mundo Obreror/Workers World, 55 W. 17 St., NY, NY 10011; por e-mail: ww@workers.org. WWW: http://www.workers.org)

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