Enseñanza de la nominación de Sessions

La incapacidad del Partido Demócrata para detener o por lo menos ralentizar el dramático giro hacia la derecha, representado por la llegada de Donald Trump y su banda de fanáticos a la cabeza del gobierno, se demostró una vez más cuando las/os demócratas del Senado no reaccionaron a la invocación de una oscura orden de mordaza para callar a la senadora Elizabeth Warren por el líder de la mayoría Mitch McConnell.

Warren había estado leyendo para que constara en las actas, una carta escrita en 1986 por Coretta Scott King [viuda del Dr. Martin Luther King], en la cual la líder de los Derechos Civiles denunció la historia racista del senador por Alabama Jefferson Beauregard Sessions. Sessions en ese momento era candidato para juez federal. King había escrito que Sessions “usaba el asombroso poder de su oficina para impedir el libre ejercicio del voto de los ciudadanos negros”.

Como más prueba aún del propio racismo de Trump, el multimillonario agente inmobiliario nombró a Sessions para dirigir el Departamento de Justicia. Warren estaba en el punto de la carta de King donde mostraba que Sessions era reconocido como un consumado racista y que no debería ser confirmado por el Senado, cuando McConnell la calló.

Mientras Warren defendía su derecho a hablar, las/os otros demócratas permanecían sentados, paralizados en sus asientos.

Deberían saber mejor

Todos los medios más liberales de comunicación capitalista están de acuerdo en que el conjunto que Trump ha reunido para dirigir las diversas ramas del gobierno tratará de retroceder el reloj en todo, desde los derechos civiles, derechos de las mujeres y los derechos de las/os trabajadores, hasta la protección del medio ambiente y la educación pública. Y todo el mundo sabe que Trump no obtuvo el voto popular, perdiéndolo a su oponente por casi 3 millones de votos.

La elección no fue de ninguna manera un mandato para arrancar los logros obtenidos durante décadas de lucha por los movimientos progresistas de masas.

La gente lo sabe. Saben que deben actuar, deben ir más allá de las estrategias habituales de escribir al Congreso o enviar peticiones o cartas de protesta. Han salido a las calles por millones para oponerse a esta banda ultra reaccionaria. La masiva y global Marcha de Mujeres del 21 de enero fue un repudio directo a este gobierno de extrema derecha, a su misoginia, al crudo sexismo, racismo y el culpar a inmigrantes y refugiadas/os como chivos expiatorios, particularmente a musulmanes.

Lo menos que las/os demócratas del Senado hubieran podido hacer era negarse a quedarse indolentemente sentadas/os mientras a su colega la forzaban abandonar el podio. En decenas de países, tal afrenta habría causado un alboroto, incluso algunos puños. Pero aquí, el mallete sonó, y todo continuó como de costumbre. Así es como funciona el sistema de dos partidos en los Estados Unidos, con ambas partes inclinándose ante el poder de Don Dinero.

DeVos, Puzder, Perry: más de lo mismo

En la misma semana, otra persona nombrada que burla la institución a la que se le faculta correr, fue rápidamente aprobada. Betsy DeVos, enemiga de las escuelas públicas, se convirtió en jefa del Departamento de Educación el 7 de febrero. DeVos nunca fue maestra y ni siquiera estudiante en una escuela pública. Su conocimiento de la educación proviene de ser cabildera a favor de las escuelas ‘chárter’, que al igual a las prisiones privadas, sirven para generar ganancias.

Los sistemas de escuelas públicas en muchos lugares ya han sido privados de fondos, especialmente en las ciudades que pierden empleos y población. Con DeVos como jefa, se espera que el Departamento de Educación adopte medidas que benefician a las escuelas chárter privadas, mientras que golpea tanto al magisterio como al estudiantado de las escuelas públicas.

Aunque la nominación de DeVos no encontró ninguna oposición efectiva en el Congreso, no fue lo mismo en el mundo real. Cuando la nueva Secretaria de Educación trató de ingresar a la Escuela Jefferson Middle School Academy en Washington, D.C., el 10 de febrero, fue bloqueada por manifestantes en la entrada de la escuela. Algunas/os llevaban pancartas que leían “Queremos nuestras escuelas públicas”, “BlackLivesMatter DC, el Black Youth Project y otros grupos habían enviado mensajes a los medios de comunicación social instando a la gente a protestar en la escuela”, reportó CNN.

En los próximos días, otros nombramientos cuya tarea es socavar las instituciones a las que se nominan, se espera que sean confirmados por el Senado. Particularmente odiosos son Andrew Puzder para Secretario de Trabajo y el ex gobernador de Texas Rick Perry para dirigir el Departamento de Energía.

Puzder es CEO de CKE Restaurants, Inc., la empresa que controla las cadenas de comida rápida Carl’s Jr. y Hardee. ¿Sus credenciales para dirigir el Departamento de Trabajo? Ser el jefe en un negocio notorio por su súper-explotación de trabajadoras/es de bajos salarios, muchas de ellas madres de color solteras.

Perry, la selección de Trump para el Departamento de Energía, es odiado en Texas por su uso de la pena de muerte y por su sumisión a la industria del gas y del petróleo. El Instituto Nacional sobre el Dinero en la Política Estatal informó en 2011 que Perry  “incluso antes de establecer súper PACs para recaudar contribuciones ilimitadas de los multimillonarios de Texas para su carrera presidencial, ha sido uno de los políticos mejor financiados en la historia. Desde su candidatura en 1998 al cargo de teniente gobernador bajo George W. Bush, Perry ha recaudado $117,091,642 en contribuciones de campaña, siendo la industria de petróleo y gas el principal contribuyente”.

Esto es lo que se llama gobierno de los multimillonarios, por los multimillonarios y para los multimillonarios.

Y cómo los multimillonarios realmente corren ambos partidos en el Congreso, no esperen que la lucha venga de allí. Debe venir de aquellas/os que no tienen ningún interés en este sistema capitalista y que tienen todas las razones para resistir el odio y la intolerancia que fomenta este sistema para mantenernos divididas/os.