Al fin, promesa de liberación de Oscar López

Luego de días de rumores y esperanzas fallidas, el pueblo boricua recibió con júbilo la noticia que por años había esperado: el prisionero político puertorriqueño con más años de encarcelación – 35 años – saldrá libre y sin restricciones el próximo 17 de mayo. El 17 de enero, a tres días de terminar su puesto como presidente de los EUA, Barack Obama finalmente conmutó la sentencia de Oscar López Rivera.

López Rivera, quien acaba de cumplir 74 años el pasado 6 de enero, fue acusado en el 1981 de “conspiración sediciosa para derrocar al Gobierno de Estados Unidos”, cargo que rutinariamente se aplica a las y los revolucionarios boricuas que luchan por la independencia. Sobre él pesaban aún el resto de los 70 años de condena; doce de los años ya cumplidos los pasó en aislamiento, práctica cruel comúnmente aplicada a prisioneras/os políticos.

Su conmutación fue parte de las 200 y pico otorgadas por Obama en las cuales también estaba la de Chelsea Manning, quien valientemente sacó a la luz información secreta para exponer los crímenes de guerra estadounidenses.

Tristemente, el líder indígena Leonard Peltier, y la valiente puertorriqueña Ana Belén Montes, fueron excluidos de la lista.

Tan pronto Oscar supo la noticia por su abogada Jan Susler, agradeció a su pueblo y a todas las personas que habían exigido su liberación.

Su hija Clarisa López Rivera en conferencia de prensa desde San Juan hizo eco de las palabras de su padre: “Con voz entrecortada y casi sin poder contener las lágrimas entre otras expresiones agradeció: “Hoy celebramos la victoria del pueblo de Puerto Rico. Mi más profundo agradecimiento al Gobierno de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Gracias a todos los que hicieron posible que Oscar López Rivera pueda regresar a donde pertenece, a su Puerto Rico del alma”. (claridadpuertorico.com, 18 de enero)

Campaña libertadora

Esta victoria fue realmente una del pueblo boricua que elevó la campaña a nivel mundial. La lucha por la liberación fue acogida por los más diversos sectores del pueblo boricua, desde el independentista hasta el estadista, pasando por todos los movimientos ciudadanos, religiosos, de mujeres, ambientalistas, jóvenes y estudiantes, la clase artística y la deportiva, la religiosa de todas las creencias, LGBTT, y ciudadanas/os independientes.

Su promesa de liberación igualmente ha sido celebrada en todos los rincones del archipiélago. En televisión y radio se escucha frecuentemente que al empezar un programa se hace alusión a la libertad de Oscar. Las y los activistas se regocijan y felicitan mutuamente; mensajes de felicitación llueven desde muchas organizaciones a través del mundo.

Verdaderamente ha sido un esfuerzo tan conjunto, que ninguna persona o agrupación puede hacerse única dueña de su logro. La Red Nacional Boricua pro Derechos Humanos, con sede en Chicago donde residía Oscar, y con oficinas en varias ciudades de EUA y PR, organizó múltiples acciones donde participaron además varias figuras políticas electas. Han sido muchos los esfuerzos, desde las “Mujeres por Oscar” que cada último domingo del mes llevaban a cabo una demostración trayendo atención sobre el caso tanto en San Juan como en Nueva York; la mayor parte de clase artística puertorriqueña, incluyendo el ahora famoso Lin Manuel Miranda y René de Calle 13, Ricky Martin, Andy Montañez, Chabela Rodríguez y otros.

Los esfuerzos de decenas de organizaciones de la Diáspora Boricua en los EUA que consistentemente distribuían información en festivales, desfiles puertorriqueños y organizaban veladas y protestas.

Y luego la adhesión internacional. Cuba, siempre solidaria, tomó el caso de Oscar como uno suyo. Venezuela y Nicaragua alzaron sus voces en foros nacionales e internacionales. Figuras como el Papa Francisco y el ex presidente Carter exigieron a Obama su liberación.

Una petición a Obama firmada por más de 100.000 personas fue entregada en Washington el pasado 11 de enero, presionando aún más al entonces presidente Obama.

¿Qué significa para el pueblo boricua?

Las reflexiones de Oscar desde la cárcel han sido muy importantes para el movimiento progresista en PR. Su llamado a que se boicotee la inmensa – e ilegítima – deuda que tiene al pueblo asfixiado. El llamado de unidad en la lucha por la independencia. Su solidaridad con la prisionera Ana Belén Montes, aislada e incomunicada en una cárcel de Texas. Estos son puntos muy claves en la lucha actual y que merecen una amplia discusión. De por sí, estas reflexiones son ya un legado y una gran aportación de Oscar al movimiento de resistencia boricua.

Por otro lado, el hecho de que tan diversos sectores se hayan podido unir en un consenso – la liberación de Oscar – ya sea por motivos humanitarios y morales como políticos, puede ser visto y extrapolado a la urgente necesidad que prevalece en el Puerto Rico de hoy: la presencia de una criminal Junta de Control Fiscal impuesta por el imperio estadounidense frente a la absoluta falta de soberanía e independencia del pueblo boricua.

Esta realidad se agudiza por la existencia de dos administraciones de derecha tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos. El gobierno de “Ricky” Roselló – quien quiere imponer la estadidad en PR y avanza una agenda totalmente neoliberal incluyendo una Reforma Laboral que elimina todas las garantías que la clase obrera del país logró a través de años de incesantes luchas y que empobrecerá aún más al pueblo; y el de Donald Trump en EUA que promete caos no solamente en su país, sino a nivel mundial.

Por lo cual este año 2017 promete ser uno de incesantes luchas tanto en PR como en EUA.

Aunque hay la promesa de liberación de Oscar en mayo, hay la necesidad de estar pendientes hasta que salga de prisión. La historia está llena de “accidentes” en prisiones. Obama desgraciadamente, como buen imperialista, en vez de liberar a Oscar inmediatamente, hace esperar cuatro meses.

Un artículo del periódico Claridad reporta que el licenciado Eduardo Villanueva Muñoz, Portavoz del Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico, “dijo que agradecía que el Presidente haya firmado la conmutación [pero] hizo la observación de que Obama estaba sujeto a grandes presiones y que el pueblo de Puerto Rico tiene que poder entender la mentalidad imperial de que “nunca nos quieren reconocer un triunfo absoluto”.

Villanueva Muñoz “dio como ejemplos que cuando la excarcelación en el 1999 se hizo bajo unas condiciones, cuando la Marina de Guerra entendió que no podía seguir en Vieques, dijeron nos vamos pero en tres años”.