Mensaje del Partido Workers World- Mundo Obrero al Partido Comunista de Cuba

Camarada Raúl Castro
Comité Central
Partido Comunista de Cuba
La Habana, Cuba

Queridos/as camaradas:

Nuestros corazones se dirigen al pueblo cubano y a todas/os quienes amaron a Fidel Castro. Cambió la historia de mil maneras diferentes, todo para beneficiar a los millones que han sufrido hambre y abuso bajo el colonialismo y el imperialismo.

Su enorme confianza en las masas luchadoras y su victoria final – expresada en su heroico discurso ante la corte de Batista – “La Historia me Absolverá” – apasionó a jóvenes luchadoras/es por la justicia en Cuba y en todo el mundo, desde América Latina y el Caribe hasta África, Asia y los propios Estados Unidos.

Armó al pueblo cubano con internacionalismo, solidaridad, unidad y una voluntad de hierro para defender su independencia y soberanía. Así que cuando África llamó, Cuba respondió y ayudó a derrotar el flagelo del apartheid.

Fidel asaltó las fortalezas de los servidores brutales del imperio en un momento en la historia en que el imperialismo de EUA estaba en pleno auge. Los plutócratas se indignaron al Fidel ofrecer nuevas esperanzas para un futuro socialista justo cuando se regodeaban por la victoria anticipada del capitalismo en la viciosa Guerra Fría.

¿Quién puede olvidar el desafío de Fidel en Playa Girón, su gran energía concentrada en ganar batallas tanto militares como políticas? Fue el 16 de abril de 1961, mientras los mercenarios estadounidenses invadían Cuba y Fidel dirigía el contraataque, que dijo por primera vez: “Los imperialistas yanquis no pueden perdonarnos por haber hecho una revolución socialista bajo sus propias narices”. La suerte estaba echada. Cuba nunca volvería a la esclavitud capitalista.

¿Quién puede olvidar sus extraordinarios discursos al pueblo cubano? Meticulosamente repasaba las lecciones concretas de cada nueva iniciativa revolucionaria y derribaba las mentiras de los parásitos, los que habían tratado a la isla como nada más que una fuente de mano de obra barata y entretenimiento para los ricos. Siempre hablaba la verdad.

¡Y tenía tal afinidad con su pueblo! Tantas respuestas gritadas a sus preguntas, tanta risa honesta ante sus bromas bien dirigidas. Habló y escuchó a su pueblo a un grado que pocos líderes alguna vez consiguen.

Fidel tuvo una vida larga y gloriosa. Sabíamos que su cuerpo no podría sobrevivir para siempre. Pero él realmente vive en los corazones y en la mente de cientos de millones de personas. Lamentamos su pérdida hoy, pero invocaremos su nombre mañana y siempre para futuras generaciones mientras seguimos luchando por un sistema socialista para deshacer el terrible daño que el capitalismo ha infligido a las/os trabajadores y oprimidas/os y a todo nuestro planeta.

Larry Holmes, Primer Secretario
Comité Nacional
Partido Workers World-Mundo Obrero