Musulmanes y activistas LGBT: “culpa del sistema la masacre en Orlando”

Junio 12 – Mientras las comunidades LGBTQ lloran – y prometen luchar – a raíz del tiroteo en un club nocturno gay en Orlando-Florida, los medios de comunicación han intentado atizar un sentimiento anti musulmán en respuesta.

En las primeras horas de la mañana del 12 de junio, un tirador abrió fuego durante la noche latina en el club Pulse en Orlando, lo que resultó en la muerte de 50 personas y casi otras tantas heridas. Esta tragedia se produce en un momento en el que el terror anti-LGBTQ se ha visto acrecentado por la aprobación de ley anti-trans en Carolina del Norte y en el Sur.

Sin tener en cuenta inicialmente que el blanco del ataque eran lesbianas, homosexuales, bisexuales, transgénero y gente queer, la prensa corporativa comenzó a elaborar una narrativa que fortalece las guerras imperialistas de EUA — aquí y en el exterior — contra personas en el Medio Oriente, musulmanes y seguidores del Islam. Los mayores autores del terrorismo sin embargo, son el gobierno capitalista EUA y el Pentágono, que tratan de derrocar las revoluciones progresistas en Venezuela y Bolivia, mientras amenazan a Cuba revolucionaria; matan a miles de civiles en países como Siria, Irak y Afganistán; y han invadido, ocupado y asesinado a millones desde México a las Filipinas.

Un organizador musulmán cubano, Abdul Hakim Peña, dijo a WW-Mundo Obrero: “Lo que pasó en Orlando es un terrible caso trágico dirigido a la comunidad LGBTQ y la comunidad latina. Esto es un reflejo de los tiempos hostiles en los que vivimos y el fervor violento instigado por la retórica de Donald Trump, así como la “guerra contra el terrorismo” del gobierno de EUA y la guerra contra LGBTQ y otros grupos oprimidos. Este no es un ataque islámico, sino un ataque de ira y odio mal dirigido. La ira y el odio no tienen religión.

“En este mes sagrado de Ramadán”, continuó Peña “en el que los musulmanes practican la caridad y buena voluntad a toda la humanidad, no nos ceguemos y seamos conducidos a actos de violencia en contra de nuestra clase obrera, luchadoras/es contra el sistema capitalista — que sólo enseña a la humanidad a ser sanguinario contra los enemigos del capitalismo. Nos levantamos en solidaridad. Unámonos con la comunidad musulmana y digamos ‘As Salamu Alaykum! La paz esté con todos’!

“No podemos hacer enemigos el uno del otro; la histeria anti-musulmán se convierte rápidamente en disparos en masa contra musulmanes y contra quienes se cree que son musulmanes — como el tiroteo en Oak Creek-Wisconsin en 2012, que mató a seis e hirió cuatro en un templo sij. Por otra parte, esta histeria se utiliza para justificar guerras por ganancias y capital, disfrazados de una hazaña patriótica para defender EUA contra los enemigos extranjeros”.

Políticos capitalistas = no solidaridad con clase obrera

A principios de este año, el gobernador de Florida Rick Scott, apoyó la Legislatura estatal cuando intentó pasar un “proyecto de ley de baño” anti-trans que penalizaría a las personas trans por usar el baño que mejor se alinee con su identidad.

Después de la tragedia en Orlando, el gobernador reaccionario, anti-LGBTQ y racista Scott quiere que el estado haga todo en su poder para defenderse de este “acto de terrorismo”. No es de extrañar que los políticos capitalistas quieren que la clase trabajadora se olvide de sus posiciones reaccionarias con el fin de servir los intereses de los grandes medios de comunicación y patronos.

Imani Henry, un activista trans negro con la Asamblea del Poder Popular, dijo: “La ironía de esta tragedia es que vivimos en un país donde las vidas negras y marrón, especialmente las LGBTQ, no importan. La gente negra y marrón LGBTQ son tratadas como de segunda clase a diario – se nos discrimina a cada paso y luchamos sólo para tener puestos de trabajo, vivienda, asistencia sanitaria y acceso a la educación en EUA. Vivimos con el miedo constante de violencia anti-LGBTQ, que muchas veces no se denuncia debido a la humillación adicional y violencia que experimentamos a manos de policías y tribunales. ¿Qué le importa al gobierno de EUA las mujeres trans de color, muchas de las cuales viven por debajo del umbral de la pobreza, y son asesinadas en cifras récord en EUA?

“Es una vergüenza”, dijo Henry , “que el movimiento Vidas Negras Importan, un movimiento específicamente dirigido por personas LGBTQ negras, se considere una organización ‘terrorista’ y vilipendiado en la prensa, y que se permita a la policía tener una presencia militarizada en nuestras manifestaciones. Que los derechistas puedan disparar a activistas VNI y no serán procesados, pero los líderes de VNI – más recientemente Jasmine Abdullah, una activista negra y LGBTQ en Pasadena – pueden ser condenadas a 90 días de cárcel en virtud de una ley de ‘linchamiento público”, mientras que los policías que mataron a Freddie Gray, Akai Gurley, Shantel Davis, Ramarley Graham y muchos más quedan libres”.

Teresa Gutiérrez, directora de la campaña electoral del Partido WW-Mundo Obrero con Monica Moorehead para presidenta y Lamont Lilly para vicepresidente, declaró: “Como lesbiana mexicana, mi corazón está acongojado hoy por mis hermanas y hermanos y toda mi familia LGBTQ abatida en la noche latina en la discoteca Pulse. Pero culpo al sistema, no al tirador, de esta tragedia. Es la retórica racista de Trump que tiene la culpa. Son las deportaciones en masa del presidente Barack Obama, y la máquina de guerra de Hillary Clinton que son culpables. Mexicanas/os y otros han demostrado en California, Nuevo México e Illinois la respuesta: Luchemos. No retrocederemos. Dediquemos este mes de orgullo a las/os mártires de Pulse”.