Congreso paralizado mientras Zika azota

EDITORIAL 26 DE MAYO

Mientras el Congreso estadounidense dota cientos de miles de millones de dólares a la expansión militar, reduce programas de salud vitales para el pueblo. La reacción del Congreso a la amenaza de la epidemia del Zika muestra cuan mortal es el modelo de atención de salud capitalista.

En respuesta al Zika, el gobierno de Obama pidió en febrero que el Congreso adjudicara $1,9 mil millones en medidas de emergencia para evitar su propagación en EUA. Los fondos se utilizarían para desarrollar una vacuna, pagar por pruebas y tratamiento, y descubrir métodos para erradicar el mosquito portador Aedes aegypti.

El Senado votó para asignar $1,1 millones en nuevos fondos. Pero los reaccionarios de la Cámara de Representantes los redujeron a $622 millones e insistieron en que el dinero se desviara de los fondos destinados a una posible recurrencia de la epidemia de Ébola en África occidental, en la que murieron más de 28.000 personas. La Casa Blanca califica esta cantidad de “lamentablemente inadecuada” y amenaza con vetarla. ­Hasta algunos políticos derechistas del sur quieren más fondos, ya que sus estados son vulnerables al Zika.

Si bien no producen enfermedad aguda en la mayoría de las/os enfermos, el Zika representa un peligro para el feto en desarrollo. El virus puede causar microcefalia, caracterizada por cerebro pequeño y daño cerebral, e incluso la muerte del feto. También se asocia al síndrome de Guillain-­Barré, una enfermedad neurológica potencialmente paralizante e incluso mortal. El virus puede ser transmitido por contacto sexual.

Brotes de Zika se han producido en América Latina y el Caribe. ­Puerto Rico reporta 1.100 casos, 129 de los cuales en mujeres embarazadas. (U.S. News & World Report, 20 de mayo) Para el 18 de mayo, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por las siglas en inglés) dijo que 544 residentes de EUA ya se han infectado, entre ellas/os 157 mujeres embarazadas.

Mientras el Congreso debate sobre las asignaciones de Zika, otros programas de salud se han visto afectados. El Instituto Nacional de Salud recortó sus programas contra la malaria, la tuberculosis y la influenza, para financiar la investigación de una vacuna contra el Zika. El CDC transfirió $44 millones de fondos de emergencia de salud pública para los estados y ciudades, hacia la financiación del Zika. Este dinero es parte de los $589 millones que la Casa Blanca ha transferido de otros programas (mayormente de los fondos para el Ébola) para luchar contra el Zika mientras ­espera la resolución del Congreso.

Medicina para personas, no para ganancias

Este robo de los programas vitales de salud oculta que hay suficiente dinero para pagar por la lucha contra el Zika y otros brotes de enfermedades, así como una recurrencia del Ébola. Estas son algunas de las partidas presupuestarias cuya financiación no ayuda en nada a las/os trabajadores y oprimidos de este país:

En primer lugar, está el presupuesto del Pentágono de más de $600 mil millones al año – y eso es sólo lo que se informa públicamente. Miles de millones más son canalizados secretamente a las agencias militares y de inteligencia. También, elimine el billón de dólares asignado para ­desarrollar armas nucleares “más inteligentes” en los próximos 30 años.

En segundo lugar, están los $300 miles de millones de dólares que el gobierno paga anualmente a los grandes bancos por intereses de los préstamos federales.

En tercer lugar, elimine todas las lagunas y trucos fiscales. Penalice a todas las empresas que no pagan impuesto sobre los ingresos. El año pasado, 27 empresas rentables no pagaron ni un centavo de este ­impuesto. (7 de marzo, USA Today) Sólo el 10,6 por ciento de los ingresos federales proviene de los impuestos sobre ingresos corporativos, informó el Centro de Investigación Pew, el 13 de abril.

Los incentivos fiscales para los súper ricos y los grandes negocios reducen los ingresos del gobierno por miles de millones, incluso billones de dólares – dinero que podría ser utilizado para el cuidado de salud y otras necesidades humanas. Podría financiar programas de investigación, prevención y tratamiento del Zika y cualquier otra enfermedad – y aún pagar por Medicare y/o Medicaid ampliado para todas/os.

Pero aquí está la realidad: Esta es una crisis médica en un país capitalista. Multimillonarios reaccionarios se oponen al gasto gubernamental en salud pública y sus representantes políticos luchan contra las asignaciones para ello.

Lo que las masas del pueblo realmente necesitan, es un sistema de ­salud socializado en una sociedad socialista, donde el papel del gobierno es ­organizar, priorizar y proporcionar todo lo que se necesita para combatir los brotes epidémicos y las emergencias médicas – y proporcionar atención médica gratuita – sin ninguna resistencia política.

Cuba ofrece un ejemplo estelar de cómo la crisis del Zika se puede manejar con una serie de medidas preventivas de salud pública. Tenemos que luchar por un sistema socialista que pone las necesidades de las personas primero y relega a la máquina de guerra y los bancos y las corporaciones hambrientas de ganancias y sus políticos al basurero de la historia.