La visita de Obama a Hiroshima

Editorial WW-Mundo Obrero, 22 de mayo de 2016

La visita del presidente Barack Obama a Hiroshima-Japón el 27 de mayo, será la primera visita de un presidente estadounidense en ejercicio. Esta visita tiene un fondo histórico y un significado actual; tendrá una fachada pacifista, mientras que EUA se prepara para una guerra imperialista. La visita de Obama se produce casi 71 años después de que una bomba atómica estadounidense, como relámpago, destruyera el 60 por ciento de la ciudad y su gente.

Una breve historia

La Segunda Guerra Mundial estalló en el Pacífico en diciembre de 1941 después de décadas de competencia entre los imperialistas de Japón y EUA por la dominación de los mercados, materias primas y fuerza de trabajo de Asia.

Millones de trabajadores y agricultores lucharon en esa guerra, que sólo sirvió a los intereses de los súper-ricos. Las víctimas de la guerra incluyeron a trabajadoras/es y agricultores de China, Corea, Sudeste de Asia, las Filipinas y las islas que ahora son Indonesia. Japón ocupó estas áreas y más tarde luchó contra las tropas estadounidenses, así como contra los movimientos de liberación nacional. Tanto las tropas japonesas como las estadounidenses tuvieron bajas, al igual que millones de civiles japoneses que vivían en 68 centros de ciudades, reducidas a cenizas por las bombas incendiarias estadounidenses.

Las víctimas finales de la guerra fueron las/os más de 100.000 japoneses muertos al instante por las bombas atómicas en las ciudades de Hiroshima el 6 de agosto de 1945, y en Nagasaki el 9 de agosto. Junto a ellas, estaban 30.000 coreanos  que el ejército japonés había forzado a trabajar allí, más otras 100.000 personas que murieron lentamente por envenenamiento radioactivo. La guerra en Asia estaba a punto de terminar. El propósito de Washington de usar estas terribles armas al final, era intimidar a la Unión Soviética – demostrando que el imperialismo estadounidense tenía los medios militares para dominar el mundo de la posguerra.

Poco después, Tokio se rindió a EUA, que entonces ocupó Japón. A pesar de las enormes ventajas militares y económicas de EUA en 1945, sin embargo, las revoluciones china, coreana y vietnamita pasaron a liberar a gran parte de Asia del control imperialista.

Lleguemos a mayo del 2016

De acuerdo con la edición del 16 de abril del Military Times, “Las Fuerzas estadounidensesen Japón consisten en cerca de 2.000 soldados, 6.000 marineros, 15.000 aviadores y civiles de la Fuerza Aérea, y alrededor de 18.000 marines basados en su mayoría en Okinawa. En la pequeña Okinawa, que Japón reclama a pesar de existir un fuerte movimiento independentista, la población local lleva a cabo protestas masivas contra el ejército de Estados Unidos y sus crímenes, que van desde la destrucción del medio ambiente hasta violaciones sexuales.

El New York Times del 12 de mayo, informó que la charla de Obama en Japón abogará por no usar armas nucleares en el futuro – a pesar de que evitará condenar el bombardeo estadounidense de Hiroshima. En una visita llena de contradicciones y doble discurso, el presidente Obama no viene como un pacificador, sino como comandante en jefe del imperialismo estadounidense. Detrás de la fachada pacífica está el llamado “pivote hacia Asia” estadounidense.

Incluso durante su apogeo de poderío en 1945, los EUA no podían dominar el mundo unilateralmente. Relativamente más débil ahora, pero aún poseyendo un enorme poder destructivo, el “pivote hacia Asia” de Washington significa fortalecer su alianza con la clase gobernante de Japón para que, bajo el liderazgo de Estados Unidos, las dos potencias imperialistas puedan intimidar, amenazar e incluso hacer la guerra contra China y el norte Corea, la RPDC.

Los gobernantes japoneses, representados por el gobierno derechista de Shinzō Abe, han aceptado la insistencia de EUA para que aumenten la militarización como si fuera su propia política. El gobierno de Abe ya ha aprobado planes para permitir que las “Fuerzas de Autodefensa” de Japón intervengan en el exterior, a pesar de la masiva oposición popular. Washington ha instado a esta política en Tokio, del mismo modo que insta a sus aliados de la OTAN a gastar más en armas.

A pesar de su doble discurso sobre el desarme nuclear en todo el mundo, la administración Obama ya ha empujado para que se modernice el arsenal de armas nucleares estadounidense, planeando gastar tanto como $1 billón a través de tres décadas.

Disfrazado como un paso hacia la paz, la visita a Hiroshima es realmente una obra maestra para consagrar una alianza imperialista agresiva.

En respuesta al viaje de Obama y en solidaridad con el pueblo japonés y de Okinawa, la campaña presidencial del Partido WW-Mundo Obrero exige que EUA saque todas sus tropas y bases fuera de Japón y Okinawa. WW-MO se compromete con la solidaridad y el apoyo a la lucha del pueblo japonés para revertir el agresivo armamento militar de Japón.

En solidaridad con los otros pueblos de Asia, el Partido WW-MO exige la retirada de las fuerzas militares estadounidenses de todos los países y territorios de la región de Asia y el Pacífico.

WWP hace un llamado a la clase obrera de los EUA y Japón a fortalecer su solidaridad mutua contra los patronos imperialistas de ambos países. Nosotras/os en los EUA, nos comprometemos a luchar contra toda agresión militar o económica del imperialismo estadounidense a través de Asia y poner fin a la intolerancia contra las/os asiáticos aquí en EUA.