Golpe en Brasil enfrentado por el pueblo en las calles

En la mañana del jueves 12 de mayo, el Senado brasileño afirmó la decisión de comenzar un juicio de impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff. Esta larga sesión, comenzada el día anterior, en la que cada miembro del senado tenía 15 minutos para declarar sobre el juicio, fue una demostración del poder de la clase oligarca brasileña alineada al imperialismo estadounidense para imponer un plan totalmente neoliberal que haga retroceder cualquier avance logrado que haya beneficiado al pueblo pobre.

Los argumentos lógicos de senadoras/es y del mismo abogado de la presidenta que rechazaron el juicio, basados en hechos que mostraban sin lugar a dudas la ilegitimidad de los cargos de corrupción y la falta de pruebas contra Rousseff, de nada valieron.

Como dijo Vanessa Graziottin, senadora por el Partido Comunista de Brasil (PcdoB) “no es un proceso de impeachment. Es un golpe para cambiar el proyecto político-económico de la nación”. (Telesurtv)

Ya la decisión estaba tomada de antemano; quienes votaron por el juicio se basaban en la crítica situación de la economía del país y la necesidad de avanzar políticas en beneficio de la inversión privada y no del pueblo.

Aprobado el juicio con una mayoría de 55 votos a favor y 22 en contra, Rousseff fue removida de su cargo por hasta 180 días y el vicepresidente Michel Temer, del derechista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), fue nombrado presidente interino.  El juicio comenzará a mediados de mayo.

Mientras tanto Temer, contra quien también pesa una posibilidad de impeachment por la Corte Suprema, y quien según la agencia de encuestas Datafolha, solo un 2 por ciento de la población votaría por él en unas elecciones presidenciales.

No es de extrañar entonces que se haya optado por un cambio bajo un golpe congresional, ya que no se ganaría por métodos electorales. Es interesante un artículo del Wall Street Journal (WSJ) de septiembre de 2015 que decía: “El Partido del Movimiento Democrático Brasileño se convirtió en una de las fuerzas políticas más poderosas de la nación mediante la adopción de una estrategia inusual: en vez de buscar la Presidencia, durante mucho tiempo ha funcionado como hacedor de reyes de Brasil, negociar su apoyo al partido gobernante a cambio de clientelismo e influencia”.

Pese a ser parte del gabinete de Rousseff , la tendencia al neoliberalismo y la crítica a los gobiernos de Lula y ahora de Rousseff, se han documentado anteriormente. En un reciente artículo en La Jornada de México del 14 de mayo titulado ‘Michel Temer fue informante de la CIA en 2006, asegura Wikileaks’, “Temer criticaba a Lula por su “visión estrecha” y el “acento excesivo en los programas sociales que no promueven el crecimiento o el desarrollo económico”.

Ahora, el PMDB a través de Temer no ha perdido tiempo en presentar su gabinete y programa neoliberal al que el sector empresarial, tanto el brasileño como el transnacional, acogen con beneplácito. Según un artículo del WSJ en español del 12 de mayo titulado ‘El sector empresarial le da la bienvenida al cambio en Brasil’ menciona queLa reacción inicial en el mercado de divisas de Brasil fue positivo. El real subía 1 por ciento. …”.

Receta neoliberal

Su programa neoliberal, llamado ‘Un Puente para el Futuro’, y develado ya en octubre de 2015, es una verdadera transferencia de bienes del pueblo hacia manos privadas y compañías transnacionales. En el documento de 19 páginas se establece la “evaluación” de varios programas de protección social establecidos durante los gobiernos de Lula da Silva y de Rousseff que ayudaron a elevar el nivel de vida de miles de brasileiros, como el de viviendas (Mi Casa Mi Vida), de indemnizaciones cuando termine un contrato de empleo, de subsidios en educación para estudiantes pobres y negras/os, de inversión en salud, y reducirá la ayuda social solo para el 10 por ciento más pobre. (tinyurl.com/h6zhztq)

Respecto a los derechos laborales, busca el aumento de la edad de jubilación y altera provisiones que garantizan el salario mínimo. Atenta privatizar la Petrobras, reformar el sistema de jubilaciones, etc.

Para lograr esto, ha nombrado un gabinete de 22 ministros, eliminando a su vez, a varios ministerios como los de Cultura, Desarrollo Agrícola, Ciencia y Tecnología, de la Mujer, de la Equidad Racial y de los Derechos Humanos.

Ya anteriormente João Pedro Stédile, coordinador del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) había declarado … –”Un gobierno de Temer sería totalmente alineado a los intereses norteamericanos. … centrándonos en Estados Unidos creo que lo más grave es que están aplicando una política para que sus empresas dominen nuestra economía. El modus operandi norteamericano consiste en aliarse con parlamentarios brasileños para lograr esa dominación. Esto pasó con la petrolera Chevron, que a través del senador José Serra, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña, está impulsando la modificación de la ley petrolera para avanzar hacia la privatización de los recursos en aguas ultraprofundas, en la zona de pre-sal”. (pagina12.com.ar)

Gabinete derechista, sexista y racista

En el país con la mayor población negra fuera del África, ha sido una verdadera bofetada contra esa población, contra las mujeres y contra las poblaciones indígenas y LGBT el gabinete Temer compuesto solo de hombres blancos con intereses empresariales.

Por cierto, siete de los nuevos ministros están bajo investigación sobre el caso Lava Jato de corrupción y fraude a la Petrobras.

Para muestra, un botón. Éstos son algunos de los nuevos ministros: Blairo Maggi, ministro de Agricultura, es un millonario terrateniente conocido como el “rey de la soja” a quien activistas ecologistas le atribuyen gran parte de la destrucción de la Amazonía ; Alexandre de Moraes, el ‘pitbull’ de Temer, quien estaba al frente de la policía acusada de los derechos humanos con escuadrones de la muerte en Sao Paulo, está ahora a cargo del ministerio de Justicia; y Marcos Pereira, pastor evangélico es el ministro de industria, luego de que la comunidad científica se rebelara contra la propuesta de ser nominado al ministerio de Ciencia y Tecnología. José Serra, cercano a la Chevron, será el ministro de relaciones exteriores.

“Ahora, movilización permanente”

Sin embargo, incluso desde antes la votación, no ha habido un día en calma en Brasil. El pueblo ha salido a las calles constantemente, formándose alianzas que se manifiestan bajo la consigna de “Fora Temer”.

El lunes 9 de mayo, miles de campesinas/os ocuparon una finca relacionada con Temer. Kelli Mafort, dirigente del MST explicó que “la ocupación de esta granja es para denunciar la intervención de la agroindustria en la articulación de golpe (…) y estamos aquí para denunciar los vínculos de Michel Temer con el propietario de la granja, y de su empresa frente a las comisiones ilegales”. (Telesur)

Activistas feministas se encadenaron al portón del palacio presidencial protestando por el gabinete de Temer al que calificaron de “racista, sexista, homofóbico y elitista”.

Manifestaciones han surgido no solo en Brasilia la capital, sino en Sao Paulo, Rio de Janeiro y otros lugares. Stedile, en una entrevista para Resumen Latinoamericano el 13 de mayo resumió: “Es el momento de movilizase contra el golpe de estado. Un golpe sin tanques de guerra en las calles, pero igualmente desestabilizante… La presidenta no ha cometido ningún crimen y ha sido apartada del poder ilegalmente. Las organizaciones populares lo tienen claro. La clase obrera lo tiene claro. Los intelectuales, los artistas, la iglesia progresista de base lo tiene claro. Para el MST, para los movimientos reunidos en el Frente Brasil Popular, el gobierno Temer-Cunha no tiene ninguna legitimidad porque nace bajo el signo de la corrupción y del retorno al neoliberalismo. Hemos llevado al presidente del Senado, Renan Calheiros y al presidente del Supremo Tribunal Federal Ricardo Lewandowski el equivalente a tres volúmenes de firmas contra este proceso de impeachment. Mientras tanto, debemos emplear todas las energías posibles porque nos espera un período de muchas luchas y crisis a todos los niveles: política, social, ambiental”.

Gobiernos y organizaciones repudian el golpe

Varios gobiernos de la región ya se han declarado en contra del golpe. Venezuela retiró a su embajador en Brasilia para una consulta. El Salvador y Nicaragua no reconocen al gobierno de Temer.

Los países que componen la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) emitieron un comunicado rechazando el golpe.

La Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad está haciendo circular una petición a nivel internacional repudiando el golpe ‘La humanidad contra el golpe de Brasil’. Organizaciones cubanas también emitieron una declaración condenatoria.

En varios países se han convocado movilizaciones rechazando el golpe y en las redes sociales hay una gran cantidad de mensajes contra el golpe y solidarizándose con el pueblo brasileño en lucha.