La mujer, la lucha y el socialismo

EDITORIAL

Lucha. Solidaridad. Esa es la esencia del Día Internacional de la Mujer, esa fue la intención de sus fundadoras en el Congreso de Mujeres en 1910 de la Internacional Socialista en Copenhague-Dinamarca.

Las delegadas estaban tan inspiradas por el activismo de las mujeres obreras en los Estados Unidos y Europa que declararon por unanimidad un día especial al año para el reconocimiento de la lucha por los derechos de las mujeres trabajadoras y para la construir un movimiento coordinado para luchar por beneficios económicos y sociales.

Su objetivo era también promover la verdadera solidaridad global, para abrazar las mujeres de todos los continentes. A partir de 1911, el DIM se ha conmemorado en todo el mundo a través de marchas, mítines, huelgas y sentadas contra la guerra imperialista y la ocupación, la explotación empresarial, la destrucción del medio ambiente y mucho más. Estas acciones han exigido empleo y derechos laborales, la igualdad política y social, y el fin de la violencia contra las mujeres.

La Guerra Fría y el período de la persecución de Comunistas instigado por McCarthy en EUA tuvo su efecto sobre toda actividad progresista, incluyendo el Día Internacional de la Mujer.  Pero en 1970, las miembros mujeres de Jóvenes contra la Guerra y Fascismo (YAWF por sus siglas en inglés), el brazo activista del Partido Mundo Obrero/Workers World Party, revivió el legado militante del DIM al organizar una asamblea pública en la ciudad de Nueva York.  Su objetivo era ser fiel a la consciencia de clase y las tradiciones de lucha de este día tan especial, que se había diluido en muchos países capitalistas.

Sue Davis, una de las organizadoras de esa protesta de mujeres, explica que en 1970, “a raíz de los éxitos del movimiento de derechos civiles y la oleada de protestas contra la guerra, e inspirado por Fannie Lou Hamer y las mujeres de Vietnam, se produjo un nuevo estado de ánimo entre las mujeres, un estado de ánimo más revolucionario.  Las mujeres estaban hartas de la desigualdad y luchaban”.

Las Mujeres de YAWF convocaron una asamblea el 7 de marzo de 1970 en Union Square – el cual había sido el escenario en 1908 de una protesta de 15.000 mujeres del sector textil, en su mayoría inmigrantes, que marcharon por el lado este de Nueva York contra los talleres de explotación y por sus derechos.

Más de 1.000 mujeres y hombres marcharon con YAWF a la Casa de Detención de Mujeres para protestar el racismo la pobreza y la represión política — y para mostrar solidaridad con sus hermanas más oprimidas, muchas afroamericanas y latinas.  Fuera de la notoria prisión, las manifestantes se tomaron las calles y levantaron sus puños en apoyo a las mujeres encarceladas, quienes se asomaban por las ventanas enrejadas y respondían con aplausos.

Durante los meses que siguieron, muchas protestas tuvieron lugar fuera de esa prisión en solidaridad con las prisioneras políticas y todas las mujeres encarceladas allí.  Eso es probablemente la razón que la cárcel de mujeres se cerró en junio, 1971 y las prisioneras fueron trasladadas a la prisión más aislada de Rikers Island.

Las Mujeres de YAWF resucitaron el DIM basado en los principios establecidos por Dorothy Ballan, una fundadora del PWW-MO.  Ella señaló en su trabajo pionero, “Feminismo y marxismo”, que la lucha por la emancipación de la mujer es un principio básico del marxismo y una parte integral y esencial de la lucha de clases en general para poner fin a la explotación capitalista y todas las formas de opresión.

Monica Moorehead, candidata presidencial de 2016 del PWW-MO y organizadora de muchas acciones del DIM, afirma:  “El Día Internacional de la Mujer de este año tiene lugar cuando las mujeres están siendo atacadas hoy en día en muchos frentes.  Las mujeres necesitamos la liberación completa en todas las facetas de la sociedad.  Para lograr esto, WW-MO llama a la abolición del capitalismo, el racismo y a luchar unidas y unidos por el socialismo”.

Este año en el DIM, WW-MO marchará en solidaridad en muchas ciudades con nuestras hermanas en todo el mundo.  La crisis económica mundial y las guerras imperialistas, ocupaciones y sanciones están devastando la vida de las mujeres, obligando a millones a emigrar en una crisis de refugiados masiva que han creado los guerristas.  Apoyamos a las mujeres en EUA que se enfrentan a la creciente desigualdad de ingresos, desempleo, recortes de los programas sociales, restricciones a los derechos reproductivos y cuidado de la salud, ejecuciones hipotecarias, a la violencia de la policía racista, las políticas brutales de inmigración, y a los horrores del encarcelamiento en masa.

Las elecciones capitalistas no van a ganar progreso para la mujer.  Se necesita un movimiento dedicado e independiente para hacerlo — para desafiar la represión del estado racista, las guerras en el exterior, y la desigualdad económica y social.  En última instancia, se requerirá una lucha unida contra el capitalismo, que es la fuente de la opresión de las mujeres, de otras formas de discriminación, de intolerancia y e injusticia.  Se necesitará una lucha mundial por el socialismo para liberar la riqueza creada por las/os trabajadores y utilizarla para sentar las bases de la liberación completa de la mujer y el fin de toda forma de opresión.

Cuba socialista es un modelo de progreso para las mujeres.  Los logros de la revolución son profundos.  La Federación de Mujeres Cubanas, fundada en 1960 por Vilma Espín, ha sido fundamental en este proceso.  La educación y el cuidado de salud son gratis, con la mortalidad infantil mucho menor que en Estados Unidos.  Cuba ocupa el cuarto lugar en el mundo en el número de mujeres parlamentarias, con el 48,9 por ciento, y en segundo lugar en las Américas, luego de Bolivia, con el 53,1 por ciento de mujeres en el parlamento.

Imagínese lo que el socialismo podría hacer aquí.