EUA alivia restricciones, pero pone multas

Señales contradictorias sobre Cuba

El 27 de enero, los departamentos del Tesoro y de Comercio de Estados Unidos emitieron conjuntamente unas revisiones que facilitarían más las restricciones comerciales y de viaje impuestas a Cuba. Sin embargo, sólo una semana antes, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por las siglas en inglés) había anunciado la primera multa de este año por violación del bloqueo estadounidense de Cuba.

Así que, a partir del 27 de enero, Cuba puede oficialmente comprar a crédito de EUA algunos materiales – aunque no mercancías agrícolas prohibidas por ley. Pero, ¿qué banco se arriesgaría adelantar dinero si el brazo regulador del bloqueo continúa impartiendo multas por comerciar con Cuba?

Sólo desde el 17 de diciembre de 2014, cuando una nueva política de EUA hacia Cuba fue anunciada por primera vez, Washington ha multado a seis entidades estadounidenses y extranjeras por un valor acumulado de $2.8 mil millones por hacer negocios con Cuba. Yendo más atrás, al comienzo de la administración de Obama en 2009, ha habido 47 multas impuestas por violaciones de las normas contra Cuba y otros países, con un valor acumulado de $14.3 mil millones. (PL, 29 de enero)

La primera multa impuesta este año ofrece un asombroso ejemplo del detallado alcance extraterritorial de la guerra económica estadounidense contra Cuba. Es una multa de $140.400 sobre una obra de arquitectura y diseño valorada en $284.515 y realizada en 2009-2010 para una compañía de Qatar por una filial británica de la WATG Holdings Inc., de Irvine, California.

Para una empresa que la OFAC caracteriza como “una empresa multinacional de diseño arquitectónico relativamente grande y sofisticada”, este era un pequeño proyecto que involucra el contrato de hotel de una empresa de Qatar, pero uno “en las que Cuba o sus nacionales tienen intereses”. En opinión de la OFAC, “las violaciones aparentes originaban un daño significativo a los objetivos del programa de sanciones contra Cuba porque WATG-UK proporcionó … servicios de arquitectura y diseño en apoyo a la industria turística de Cuba”.

Quizás más importante para la OFAC que la multa, es el auto-monitoreo internacional impuesto en WATG para asegurar el cumplimiento futuro de las sanciones económicas unilaterales estadounidenses.

Por primera vez, sin embargo, las nuevas regulaciones permiten la aprobación de exportaciones a empresas estatales, agencias y organizaciones de Cuba que proporcionan bienes y servicios a la población cubana.  Sin embargo, esta relajación de las restricciones excluye explícitamente el turismo — enfatizado por la multa al hotel qatarí — como también a la minería y otras extracciones consideradas como generadoras de ingresos.

El bloqueo estadounidense de Cuba, una red de leyes y regulaciones tejida a lo largo de más de 50 años, ha fracasado en su objetivo de hacer pasar hambruna al pueblo cubano para que se rebele en contra de la revolución socialista.  Pero cada hebra que se desenreda parece encontrarse con otro nudo.  Ahora habrá turismo estadounidense, supuestamente prohibido, junto a intentos simultáneos por obstruir la construcción de hoteles.

Lo que Obama puede hacer y lo que no

El Presidente Obama está impedido de hacer cambios en cuatro áreas.  No puede 1) permitir que subsidiarias estadounidenses en terceros países comercien con Cuba, lo que violaría la Ley Toricelli;  2) permitir viajar a Cuba de turista, prohibido por la Reforma de Sanciones Comerciales y la Ley de Fomento de las Exportaciones de 2000;  3) eliminar los requisitos para que Cuba pague en efectivo y por adelantado por los productos agrícolas estipulados por la Reforma de Sanciones Comerciales y laLey de Fomento de las Exportaciones de 2000;  y 4) eliminar la prohibición de transacciones con propiedades estadounidenses nacionalizadas, establecida por la Ley Helms-Burton.

Sin embargo, Obama puede ejercer su autoridad en las siguientes áreas:  1) autorizar el uso del dólar en transacciones internacionales;  2) permitir a Cuba importar productos con más de 10 por ciento de componentes estadounidenses, de terceros países;  3) permitir que entidades cubanas abran cuentas en bancos estadounidenses;  4) terminar la política de persecución financiera contra Cuba;  5) no impedir la concesión de créditos u otras facilidades financieras;  6)  permitir la importación de productos o servicios exportables de Cuba;  7)  autorizar a aviones y barcos cubanos para el transporte de pasajeros, carga y correo entre los dos países;  8)  autorizar las exportaciones directas de productos estadounidenses a Cuba;  9)  autorizar a las empresas invertir en Cuba (empresas internacionales han presentado más de 400 propuestas de inversión en la Zona Económica de Mariel);  10) eliminar el límite de los productos cubanos que pueden ser importados por visitantes estadounidenses a Cuba;  11)  autorizar que ciudadanas/os estadounidenses puedan recibir tratamiento médico en Cuba;  y 12)  permitir la distribución de crédito, préstamos y financiación para la adquisición de productos en el mercado estadounidense.  Aunque parece que las nuevas regulaciones permiten este último punto, al no permitir que Cuba utilice el dólar en el comercio internacional, la implementación real es cuestionable debido al riesgo de multas de la OFAC y el mantenimiento de registros.

Con el aumento del flujo de viajes abiertos a Cuba, anunciados y reportados en los medios corporativos, en Facebook y en las redes sociales, hay una ilusión de normalidad y  oculta el hecho de que el bloqueo estadounidense por el gigante económico a solo 90 millas al norte, aún está vigente.

El único lugar en el mundo al cual las/os residentes estadounidenses no pueden viajar libremente todavía es Cuba.  Todas/os los viajeros que salgan en vuelos chárter o que regresen de Cuba a través de México o Canadá, están obligadas/os a indicar qué categoría de licencia tienen autorizando su viaje.  La legislación propuesta en la Cámara y el Senado — HR664 y S299 — finalmente podrían poner fin a estas restricciones, pero hay que exigir para que esto ocurra.  Retadores de esta política de viaje que han ido con la Brigada Venceremos y Pastores por la Paz han luchado por estos derechos durante décadas.

Las autoridades cubanas dicen que para normalizar completamente las relaciones con Estados Unidos, Washington debe levantar el bloqueo económico, devolver el territorio que hoy está ocupado ilegalmente por la base naval estadounidense de Guantánamo, detener las transmisiones ilegales de radio y televisión a la isla, y suspender las acciones destinadas a subvertir el orden interno de la nación caribeña.