¡No dejemos que usen París como excusa!

cnn_1026Traducción por  Ana Atienza, revisada por Mundo Obrero.

14 de noviembre — Teniendo en cuenta sólo las catástrofes recientes, Workers World-Mundo Obrero lamenta la trágica pérdida de 30 personas muertas por los ataques aéreos estadounidenses sobre un hospital humanitario en Afganistán; las/os 224 pasajeros y tripulantes fallecidos en un avión ruso que estalló sobre Egipto; las 102 vidas segadas en el atentado contra una manifestación por la paz en Ankara (Turquía); las/os 43 asesinados en Beirut, Líbano; las muchas, muchas familias destrozadas por los ataques de los drones estadounidenses sobre cortejos nupciales por toda Asia Occidental y África, y las/os miles que han muerto tratando de cruzar el Mediterráneo para huir de la guerra y de la pérdida de vidas y hogares.

Lamentamos los cientos de vidas afroestadounidenses truncadas a manos de la policía racista en Estados Unidos.

Estamos también consternadas/os por el asesinato en París de al menos 120 personas, en su mayoría jóvenes, en la noche del 13 al 14 de noviembre.

Esta última masacre ha sido la que ha desencadenado las mayores amenazas, procedentes de Estados Unidos, Francia y la OTAN. El que estas potencias enormemente militarizadas generen aún más guerra y destrucción representa la mayor amenaza que existe para las/os trabajadores y los pueblos de todo el mundo, incluidos los pertenecientes al nuevo movimiento por los derechos civiles desarrollado en Estados Unidos.

¿Quién es el responsable último de lo sucedido en París? ¿Qué nueva agresión se está gestando ahora? ¿Cómo podemos neutralizarla?

Según los medios de comunicación, el régimen francés culpa al Estado Islámico de los asesinatos, y el EI se ha atribuido la responsabilidad: éste es el discurso que va a predominar. Sin embargo, de principio a fin, son las potencias imperialistas estadounidense, francesa, británica y de otros países de la OTAN, así como sus regímenes clientes de Israel y Arabia Saudita las responsables en último término de generar las insoportables condiciones que han dado lugar a estos atentados.

Las actuales guerras de EUA / OTAN en Asia Occidental y el norte de África han destrozado los estados y sociedades estables de la región, causado la muerte de millones de personas y arrancado a decenas de millones de sus casas. Al librar una guerra continua dejando al pueblo en caos y miseria, los imperialistas han despertado deliberadamente antagonismos religiosos y nacionales e impulsado a cientos de miles de personas a solicitar asilo en Europa.

Existen tres amenazas obvias después del ataque de París:

La primera es que los gobernantes de Francia, de Estados Unidos y de otras potencias de la OTAN utilizarán estos atentados como pretexto para incrementar su ya peligrosa intervención militar en Siria. Esto podría desencadenar una guerra regional que afectaría a Irán y a Rusia.

La segunda es que los racistas avivarán la islamofobia y el odio hacia todas/os los extranjeros para respaldar sus campañas violentas contra las/os inmigrantes, en Europa contra las/os procedentes de África y de Asia Occidental, y en Estados Unidos contra las/os latinoamericanos.

La tercera, dentro de Estados Unidos, es que la policía,  confrontada por el movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan) utilizará lo sucedido en París como excusa para su guerra permanente contra las/os negros y las/os latinos. El departamento de “Seguridad Nacional” y los intereses de Wall Street a los que sirven tratarán de ampliar la vigilancia y la represión contra los movimientos de protesta.

Quienes deseen combatir estas amenazas deben utilizar sus propios medios y redes sociales para sacar a la luz los crímenes de las clases dirigentes estadounidenses y francesas. Debemos también mostrar nuestra solidaridad con las/os inmigrantes de todos los continentes: estas/os obreros y pueblos oprimidos son nuestras/os compañeros.

Tenemos que mostrarnos solidarias/os con los movimientos que intentan ganar derechos y justicia, ya que resisten la presión de los ricos y los poderosos –pregonada desde sus medios de comunicación comprados– para que abandonen la lucha.

Son los súper ricos los que han pedido las guerras contra Siria, Libia, Afganistán e Irak. No dejemos que utilicen los horrores que han creado como pretexto para arrastrarnos a conflictos aún más destructivos.

¡No a la intervención de Estados Unidos, Francia, la OTAN, Arabia Saudita o Israel en Siria, Irak, Yemen o en el resto de Asia Occidental!

¡Defendamos los derechos de las/os inmigrantes en todos los continentes!

¡Solidaridad de todas/os los trabajadores y oprimidos contra el imperialismo y la reacción!