Protestas de costa a costa contra planes de EE.UU. en Siria

El 28 de agosto, mientras Washington, Londres y París estaban a punto de abrir otra guerra impopular y peligrosa disparando misiles contra Siria, activistas en contra de la guerra en Estados Unidos y alrededor del mundo se fueron a las calles antes de que los cohetes fueran lanzados.

Las manifestaciones fueron apenas una pequeña muestra de la enorme oposición popular en cada uno de los países imperialistas. Para el 1º de septiembre, el primer ministro británico David Cameron había perdido una votación en el Parlamento apoyando la guerra. El presidente Barack Obama, con casi ningún apoyo internacional, había anunciado que pediría al Congreso de Estados Unidos el apoyo que le faltaba.

En un recuento de los anuncios en la página web de La Coalición Nacional Unida Contra la Guerra (UNAC por las siglas en inglés) para el 1 de septiembre ya había al menos 70 manifestaciones, vigilias o reuniones en al menos 50 ciudades estadounidenses. (unacpeace.org)

Informes desde todo el país — desde Newark, Nueva Jersey a Dearborn, Michigan, y Oakland, California,— mostraban que aunque las protestas no eran tan grandes como las que precedieron a la guerra del 2003 en Irak, ganaban fácilmente la solidaridad de quienes pasaban.

En la ciudad de Nueva York el 29 de agosto, cientos de manifestantes, incluyendo un fuerte grupo de sirios/as de Allentown, Pensilvania, marcharon durante dos horas al ritmo de tambores en y alrededor de las calles obstruidas por construcción en Times Square. A menudo bloquearon el tráfico mientras coreaban, “Manos de Estados Unidos y la OTAN, fuera de Siria”. El Centro de Acción Internacional (IAC) y el Foro Sirio-Americano iniciaron la acción. Otros grupos también participaron.

Zigzagueando por las aceras congestionadas, los/as manifestantes llegaron en estrecho contacto con la diversa multitud de Times Square, despertando muchas reacciones amigables y muy pocas hostiles.

El 29 de agosto en el edificio Federal de Westwood de Los Ángeles, cientos respondieron al llamado de la organización Árabes-americanos por Siria y el Foro Sirio-americano junto con el Centro de Acción Internacional, BAYAN-USA, la Unión de Iraníes Progresistas, SOA Watch-LA, la Alianza Puertorriqueña y UNAC-LA, exigiendo que no se bombardeara o lanzara ningún cohete contra Siria.

Cerca de 100 manifestantes en Seattlemostraron muy visiblemente su oposición a una escalada de atentados contra Siria cuando los/as jóvenes manifestantes, incluyendo muchos/as de la comunidad siria, marcharon a través del centro desde el Edificio Federal hasta el Centro Westlake el 31 de agosto.

En San Diego, miembros del Partido Workers World Party/Mundo Obrero distribuyeron su periódico a los/as visitantes sabatinos en el famoso Parque de Balboa, y a los/as participantes en una enérgica manifestación que exigía que Estados Unidos no atacara a Siria. Una pancarta recordó a todos/as la evaluación del Dr. Martin Luther King Jr. sobre el militarismo estadounidense hace 46 años: “el más grande proveedor de violencia en el mundo de hoy [es] mi propio gobierno”.

En Washington, D.C., cientos de manifestantes marcharon en una demostración convocada por el IAC el 31 de agosto antes y durante el discurso de Obama. Sus consignas se podían oír en el Rose Garden (el jardín de la Casa Blanca donde Obama estaba). La coalición Answer, Code Pink y el Foro Sirio Americano también estuvieron presentes.

En el Área de la Bahía de San Francisco, hubo manifestaciones en San Francisco el 29 de agosto alrededor de Union Square y el 31 de agosto en la Plaza de las Naciones Unidas. También hubo un mitin en Oakland el 31 de agosto en la Plaza Oscar Grant.

El 28 de agosto, se reunieron manifestantes en las afueras de la Universidad de Florida en Gainesville. Protestas contra la guerra también tuvieron lugar en Minneapolis ese mismo día y en Chicago el 31 de agosto. Los reportajes pueden encontrarse en fightbacknews.org.

Cientos exigieron “No Bombardeo Contra Siria” en el Boston Common el 31 de agosto. Ciudadanos/as sirios/as mostraban con orgullo la bandera de su país y apasionadamente denunciaban los planes estadounidenses para lanzar ataques con misiles contra su pueblo. Manifestantes marcharon por el vecindario súper-rico en el barrio de Beacon Hill de Boston y golpeaban en la puerta principal y ventanas de la mansión del secretario de estado John Kerry.

La Organización del Pueblo para el Progreso celebró una animada reunión en la calle en Newark, Nueva Jersey el 31 de agosto, protestando por el ataque a Siria siendo muy aplaudida por los/as transeúntes. Ese mismo día, en medio de una muchedumbre en el ajetreo del mediodía en la Avenida Wisconsin en Milwaukee, más de 70 manifestantes salieron a exigir ¡“manos fuera de Siria”!

Terri Kay, Sara Flounders, Bob McCubbin, John Parker, Jim McMahan y Gerry Scoppettuolo contribuyeron a este reporte.