Presión derechista detiene juicio de genocidio en Guatemala

Desafuero e indignación estallaron en un tribunal en la ciudad de Guatemala el 18 de abril cuando un juez que se había recusado de “apelaciones” suspendió el juicio por el genocidio contra Efraín Ríos Montt. El ex general había llegado al poder mediante un golpe militar en 1982. Él y su jefe de inteligencia, Mauricio Rodríguez Sánchez, fueron finalmente acusados de asesinatos en masa que se llevaron a cabo durante la dictadura y fueron a juicio hace un año.

Sin embargo, la juez Carol Patricia Flores ha desocupado ahora todos los trámites desde el comienzo del juicio. En la sala de audiencias, familiares de víctimas de Rios Montt lloraban y gritaban que Flores era “un juez vendido”. (Guardian, 19 de abril)

Ríos Montt fue acusado de supervisar las muertes de 1.771 indígenas Maya Ixil durante su gobierno sangriento de 17 meses. El general fue uno de los peores de una larga línea de dictadores de Guatemala apoyados por EEUU que han matado hasta 200.000 guatemaltecos, en su mayoría indígenas, desde la década de 1960 con el fin de suprimir una lucha de guerrilla allí.

Sin embargo, docenas de testigos testificaron sobre las terribles atrocidades cometidas por el ejército guatemalteco dirigido por la CIA durante el régimen de Ríos Mont.

“Yo los vi matar a una señora y a los oficiales cortarle la cabeza,” dijo Julio Velasco Raymundo, quien vió la masacre cuando niño. “Esos oficiales jugaron con la cabeza de la señora como si fue una pelota de fútbol”. (Huffington Post, 5 de abril)

Solo dos semanas antes, Hugo Reyes, un soldado quien había sido un mecánico en el ejército durante el régimen de Ríos Montt, testificó que el actual presidente guatemalteco, Otto Perez Molina, quien fuera entonces un Mayor, ordenó que las villas fuera saqueadas y quemadas. “Los soldados a órdenes del mayor “Tito Arias”, conocido como Otto Pérez Molina … coordinó la quema y el saqueo de la gente para luego ejecutarla”, dijo Reyes a la corte por video.

El periodista investigativo, Allan Nairn, fue llamado a testificar sobre la participación del General Perez Molina en las masacres mientras estuvo en las planillas de la CIA. Nair declaró que fue la intimidación por parte de Molina y la oligarquí guatemalteca y el ejército, como también los señores de las grandes corporaciones que sin duda alguna forzaron la suspensión del juicio de Ríos Montt.

La suspensión del juicio ha causado un gran lamento internacional. “Este es un gran golpe a todas las víctimas de las atrocidades cometidas por la guerra civil de Guatemala quienes han estado esperando por más de treinta años para que se hiciera justicia,” dijo Martin Nesirky, portavoz del Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, (un.org/sg/spokesperson)

A pesar de este ataque contra la justicia, el valiente pueblo de Guatemala no se está hachan atrás. El 20 de abril, tres jueces que llevaban el juicio de Ríos Montt anunciaron que continuaría a pesar de la decisión de la Jueza Flores. Ellos y los fiscales del juicio habían apelado a la Corte Constitucional para que revirtiera la decisión de Flores. Esto dio pauta para una ovación por parte de la audiencia en la sala de justicia, con gritos de “!Justicia, justicia! (LA Times, 19 de abril)

Las muchas atrocidades descritas en el juicio de Ríos Montt pueden también ser puestas en las puertas del gobierno de Estados Unidos, las corporaciones, el Pentágono y por supuesto la CIA. Ellos deben enfrentar la justicia del pueblo por sus crímenes cometido en todo el mundo.