Walmart: Acosada por el espectro de organización sindical

Secaucus, Nueva Jersey — El 1% de la clase capitalista está temblando ante el espectro de una victoria sindical contra Walmart, la mayor multinacional del mundo. En el Viernes Negro, el día de compras más concurrido del año, los/as consumidores/as no sólo encontraron mercancías baratas sino que también se encontraron con una realidad clasista.

En más de 1.000 tiendas en 46 Estados, una gran cantidad de acciones se llevaron a cabo. Estas no sólo incluyeron el apoyo de la comunidad y del movimiento sindical, sino también huelgas por muchos/as empleados/as de Walmart.

Esto es algo histórico y de algún modo, sin precedentes. Podría indicar un giro en la lucha en medio de una profunda crisis económica. Los/as trabajadores/as aquí y en el exterior enfrentan un ataque sin precedentes y en general están a la defensiva. Pero Wal-Mart podría ser una señal de que los/as trabajadores/as van a la ofensiva.

Aquí en Secaucus, Nueva Jersey, cientos de activistas de la comunidad, del movimiento sindical y miembros de Occupy Wall Street se reunieron en la tienda de Walmart. Se utilizaron varias tácticas, incluyendo pruebas de micrófono dentro de la tienda, repartiendo hojas informativas a los/as clientes y marchando frente a la tienda con la popular Orquesta Rude Mechanical, que tocaba canciones sindicales.

Los/as activistas valientemente se reunieron dentro de la tienda para gritar consignas y hablar sobre los objetivos de OUR Walmart, antes de ser bruscamente escoltados/as por los guardias de seguridad. [Nota de traducción: OUR Walmart es un grupo de trabajadores/as de esa transnacional que se están organizando para defender sus derechos y en contra de las prácticas nocivas de Walmart]. Los/as clientes no sólo se detuvieron para tomar fotografías de la protesta con sus celulares, sino que también se quedaron para escuchar los mensajes.

En los/as clientes, el asunto de los bajos salarios, los recortes de beneficios y la falta de respeto y dignidad en el trabajo tuvo que hacerse eco. Después de todo, no compran en Walmart quienes ganan más de un cuarto de millón de dólares al año.

Sin duda los dueños de Wal-Mart no necesitan comprar allí. La riqueza de la familia Walton es igual al ingreso combinado del 40 por ciento más pobre de la población de este país. ¡La gigantesca cifra de entre $73 a $89 mil millones!

Los/as clientes de Nueva Jersey sonreían mientras tomaban fotografías de los/as manifestantes. También lo hicieron algunos/as de los/as trabajadores/as en la tienda. Afuera, los/as conductores/as tocaban sus bocinas en apoyo.

Wal-Mart intentó desestimar la importancia de las acciones del viernes. Sin embargo, la semana anterior la gigantesca corporación había solicitado que la Junta Nacional de Relaciones Laborales presentara un requerimiento judicial contra las protestas, en flagrante violación al derecho de sindicalización y en concordancia con sus innumerables medidas de represalia contra los/as trabajadores/as.

Con cada día que pasa, la posibilidad de organizar un sindicato en Walmart se hace más fuerte. Los/as trabajadores/as en los estados sureños con legislaciones antisindicales del “right-to-work” como Texas, Florida y Tennessee, se unen a los/as trabajadores/as en las zonas más liberales al lanzarse en huelga, muchas veces sin ningún acompañamiento.

Gran oportunidad para la lucha de clases

Los/as trabajadores/as estadounidenses están hartos/as. Se ha encendido una llama que podría explotar en un fuego ­alrededor del mundo.

Los/as trabajadores de Walmart tuvieron que enfrentarse a la amenaza de que habrían podido ser despedidos/as si participaban en la huelga. La práctica común en Walmart es de que cuando los/as trabajadores/as se quejan de las condiciones de trabajo, los patronos les hacen sus horarios caóticos, les cortan sus horas o les despiden. Sin embargo, muchos/as salieron en huelga el Viernes Negro. En California, algunos/as participaron en desobediencia civil que terminó con arrestos.

Walmart es una empresa gigantesca, más grande que la Exxon o el Bank of America. Cuenta con represalias, abuso y contratos temporales para mantener su fuerza de trabajo barata. Cuenta con los/as trabajadores/as de los almacenes para distribuir los productos baratos importados del exterior. Fueron los/as trabajadores/as de almacén quienes abrieron esta reciente lucha y encendieron la llama sindical.

Walmart es el empleador más grande de trabajadores negros/as y latinos/as en este país, que sufren un racismo brutal tanto en el trabajo como en sus comunidades. Esta fuerza laboral está lista para la sindicalización. En 2011, Walmart se vio obligado a resolver una demanda presentada por los/as trabajadores/as en California, que habían sido insultados al llamarles “f —-ing espaldas mojadas” y decirles que “los mexicanos sólo son buenos para limpiar casas”. Hasta algunos/as con estatus legal fueron amenazados/as con deportación. Los Walton contribuyen generosamente a campañas y políticos anti-inmigrantes.

Un farmacéutico negro fue despedido porque denunció a Walmart por la venta de medicamentos vencidos en una tienda en una comunidad negra pobre. Varios trabajadores de África occidental presentaron una demanda contra Wal-Mart después de que su jefe les dijera que demasiados africanos trabajaban en la tienda de Colorado.

Pero la historia está del lado de los/as trabajadores/as de Walmart. En los años de 1920 y ‘30, empresas como Wal-Mart contaban con amenazas e intimidación para negar a los trabajadores sus derechos. Matones contratados por la compañía golpeaban e intimidaban a los trabajadores, tratando de romper sus luchas. Pero los sindicatos comenzaron a prosperar y el gobierno tuvo que hacer concesiones, como un programa nacional de empleos.

Las masas en ese momento se organizaron por ellas mismas en un movimiento de asamblea popular genuino, proporcionando alimentos para los/as hambrientos/as y dinero para el alquiler, la manera en que Ocupa Sandy está haciendo hoy.

La campaña en Walmart ofrece una gran oportunidad para la lucha de clases. Tomémosla.